Jorge Wilson forja campeones
El técnico de Mariana Pajón y Carlos Mario Oquendo lleva 21 años luchando por el bicicrós. Nació en Jardín y fue triatleta.
Tiene 50 años de edad y 21 los ha dedicado al bicicrós como entrenador. Y con el título olímpico de Mariana Pajón y la medalla de bronce de Carlos Mario Oquendo ratificó que es un ganador, pues antes había alcanzado triunfos con sus dirigidos en juegos Bolivarianos, Centroamericanos, Suramericanos y Panamericanos.
Jorge Wilson Jaramillo, nacido en Jardín, es el motor que hay detrás de los medallistas y de una gran cantera en el BMX antioqueño. Educador físico egresado de la U. de A., empezó a dirigir a Mariana a los siete años y a Carlos Mario a los nueve.
Además de sus labores en la Comisión Antioqueña de Bicicrós, el papá de Mateo (21 años) y Valentina (14) trabaja como profesor de Educación Física en el Columbus School, hace 16 años.
¿Cómo ha vivido estos últimos días tras la victoria en Londres?
“Este es el resultado de un proceso que comenzó hace 21 años con la Escuela de Bicicrós en Belén, trabajando con semilleros. Allí crecieron los grandes campeones. Yo fui pionero como profesional del deporte en esta especialidad”.
¿Y cómo está su parte contractual en este momento?
“Antes de salir para Francia, a la última fase de preparación de los bicicrosistas que representarían a Colombia en Londres, me hicieron un contrato por tres meses, de los cuales me han pagado mayo y junio. Soy un apasionado por este deporte y por mis funciones como educador”.
¿Usted se considera un hombre polémico?
“Hago claridad, yo critico para educar y en ningún momento para destruir. Tampoco quiero que crean que estoy aprovechando este momento de alegría del país para protestar”.
¿Qué opina de sus pupilos Mariana y Carlos Mario?
“Ella es una deportista muy completa mentalmente, bastante explosiva en la pista, de excelente desarrollo en la condición física y una técnica envidiable. Y Carlos Mario es un corredor de mucha potencia, muy técnico, de los mejores en el mundo”.
¿Qué pediría en este momento para sus colegas?
“Quiero que a los técnicos colombianos se les dé capacitación, que a los estudiantes universitarios se les motive para el entrenamiento deportivo y que se hagan simposios internacionales en Colombia”.
¿Qué más hace falta?
“Que en las ligas se incrementen aparatos de medición para controlar al deportista. Es una disciplina que se gana por milésimas. Es decir, el dedo no es el ideal manejando el cronómetro”.
¿Qué hace cuando no está en el colegio o entrenando bicicrosistas?
“Hago deporte. Fui triatleta, el mejor en una época en el país. Campeón universitario y de la Rueda de Oro. Una vez gané siete de nueve competencias a nivel nacional”.
¿Entonces el deporte es su gran pasión?
“Siempre, desde antes de venirme de Jardín. Allá jugaba fútbol y salía a las carreteras a montar en bicicleta con los amigos por Concordia, Ciudad Bolívar y otros pueblos. En la universidad aprendí a nadar e incursioné en el triatlón”.
¿Qué piensa hoy de la hazaña en Londres?
“Lo que hago es disfrutar, como sucedió después de asistir a otros eventos mundiales con buen desempeño. Como entrenador también me gozo estas medallas, porque los sueños de los atletas también son los sueños de uno como orientador.