José Serpa se coló a un baile
En el baile de la duodécima etapa del Giro de Italia se coló un pedalista colombiano que concentró las miradas de muchos.
José Serpa no estaba en los planes de nadie. Quizás los únicos que podrían pensar a priori en él, eran Gianni Savio y la gente del Diquigiovanni-Serramenti.
Pero quiso la fortuna que el nacido en Corozal se sintiera muy fuerte, que tuviera un buen día y que detrás suyo partiera Stéfano Garzelli (Aqua & Sapone), el líder de la montaña que devoró los 60,6 kilómetros, entre Sestri Levante y Riomaggiore.
"Tenía la orden de hacer la contrarreloj a fondo porque estamos terceros por equipos y eso cuenta mucho en el Giro. Me sentí bien todo el tiempo y me salió una buena crono", le dijo fatigado, segundos después de la llegada al cabo de los 60,6 kilómetros, a Luis Barbosa, enviado especial de www.ciclismohoy.com.
Serpa, colado entre los grandes. Jornada con sabor a gloria para el campeón del Tour de Langkawi, a quien su gesta lo puso a 2.13 y que lo llevó a la casilla 22 de la general, a 9.26 del nuevo líder.
José Rodolfo, que esperaba en la meta a su jefe Gilberto Simoni, fue otro de los que también se llevó tamaña sorpresa con lo que sucedería después en la general.
Si lo suyo era especial, mucho más resultaba la aplastante victoria del ruso Denis Menchov, 31 años, (Rabobank), quien ganó la etapa y tomó el liderato que llevaba Danilo Di Luca.
El vencedor de otra etapa de este Giro centenario en Alpe di Suisi, se vio fluido en su pedaleo y se llevó incluso los dos premios de montaña que había en el sinuoso trazado repleto de tiffosis.
Golpe duro del compañero de Mauricio Ardila, toque de alerta para Di Luca y Leipheimer, y dicha para Serpa por ver como detrás suyo quedaron Iván Basso, Carlos Sastre y Lance Armstrong. Genial.