Juan Rafael no se olvida del Pielroja
A su retiro de Coltabaco, el próximo viernes, Juan Rafael Cárdenas reconoce que extrañará todo de la compañía a la que sirvió por 52 años. Confiesa que fue un fumador empedernido y que se dedicará a atender negocios que le gustan en una oficina particular.
"Fui un fumador muy empedernido. Cuando comencé en la empresa fumaba algo, poco a poco llegué a fumar hasta dos cajetillas por día, luego empecé a disminuir y hoy en día ya no fumo", confiesa Juan Rafael Cárdenas Gutiérrez, vicepresidente Administrativo de Coltabaco, quien se retira tras 52 años de servicio en la compañía.
Con nostalgia, avergonzado por el desorden en que estaba su oficina, en la que llevaba mediodía tratando de sacar papeles, Cárdenas encontró una colección promocional de las diferentes presentaciones del famoso cigarrillo Pielroja y con lujo de detalle explica en qué época se produjo cada una.
"86 años tiene esta marca que llegó a ser ícono de la empresa y del país y el 95 por ciento de nuestras ventas eran de Pielroja", afirma.
No recuerda cuál fue la primera orden que impartió, cuando llegó a la empresa como coordinador de siete fabricas que había en todo el país, pero asegura que con el paso del tiempo entendió que no eran necesarias las factorías, por lo que se fueron cerrando progresivamente una tras otra, hasta quedar la planta de cigarrillos de Medellín y una para tratamiento de las hojas de tabaco, en Barranquilla.
Más que tabaco
Poco más de cinco décadas en Coltabaco sirvieron para que Juan Rafael Cárdenas impulsara la creación de otras empresas y proyectos.
Para el alcalde de Medellín, Alonso Salazar Jaramillo, el doctor Cárdenas "es parte constitutiva de diferentes empresas de la ciudad, que hoy tienen alta significación en Colombia. Ha sido un hombre de una inmensa sensibilidad y calificado espíritu cívico".
El empresario resalta el fomento al cultivo del tabaco, que permitió revertir la proporción que había en otras épocas, en las que el 98 por ciento del producto era importado. Hoy en día, en todos los procesos de Coltabaco se utiliza tabaco ciento por ciento colombiano.
"Hace 52 años aquí no producíamos sino cigarrillos a base de tabaco negro. En la medida en que avanzamos transformamos la industria tabacalera, pero nos embarcamos en un proceso de diversificación que nos llevó a establecer un contrato de riesgo compartido con la Kimberly Clark Corporation, que nos permitió montar plantas para la producción de papeles. También estuvimos en el negocio de hotelería y en la construcción de vivienda en diferentes ciudades y contribuimos a la creación de nuevas compañías", resume Cárdenas, sin ocultar su nostalgia.
El futuro
Conocedor de las críticas al negocio del cigarrillo en todo el mundo, el saliente vicepresidente de Coltabaco señala que esa inquietud nació en los años 60. "Esta compañía se ha dedicado a mejorar la calidad del producto. Adicionalmente, no forzamos al consumidor a que vaya a fumar, lo que queremos inculcar es que la persona sea consciente de los riesgos y si tenemos una campaña intensa para evitar que los menores compren cigarrillos. Pero ésta, es una industria lícita".
Anoche, antes de acudir al auditorio de la empresa, donde recibió un homenaje de despedida, Juan Rafael Cárdenas, declaró que extrañara todo: "Al salir, después de tantos años se experimenta una nostalgia muy grande. Son 52 años de trajinar y seguro se extraña todo, así como me gusta cada rincón de esta fábrica, pues cada uno tiene cierto sello del esfuerzo que se puso para construirlo".
Aunque su labor en Coltabaco finaliza, en adelante se dedicará a atender asuntos en una oficina particular que tiene lista en el edificio Colmena.
¿Dejó el cigarrillo por consejo médico?, le preguntamos. "No tanto por consejo médico, sino para procurar que los demás puedan fumar lo que dejé de fumar yo".