Histórico

Juguetes con la nostalgia del pasado

El trompo o el yo-yo recuerdan la infancia, pero resultan estar extintos frente a la oferta de juguetes actuales. Falta activar más la imaginación y dejar la experiencia solitaria. Enriquece disfrutar el juego en familia.

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09 de noviembre de 2011

Los juegos dejaron encerrados a los amigos imaginarios y, ahora, el entretenimiento sale de una caja, con un efecto que dura poco y pasa pronto.

Casi extintos están el trompo, la pirinola, el catapix, las canicas, el yo-yo y el triqui traque...

"Mi juguete favorito era la caja de herramientas de mi papá y mi abuelo", dice George Gómez Buitrago, un diseñador web que recuerda que con todos los utensilios que allí encontraba, desarmaba lo que le daban: robots o carros de control.

A los 8 años, George también descubrió junto a sus tíos y abuelo, la vara de pescar, que volvió un plan familiar y pura diversión. La nostalgia de George va en la vía de la imaginación, un tanto extraviada con tanta oferta.

Los juguetes modernos "estimulan más de un sentido y hacen que la experiencia sea más excitante", dice Juan Ignacio Correa, ingeniero de De Lápices a Cohetes.

No cree que el problema esté en que los juguetes se hayan modernizado, sino que hay "saturación" de opciones. Cada día una nueva, lo que hace que se pierda el interés rápidamente, agrega. Ya no es necesario usar la imaginación, remata.

En esta era de "fantasía prefabricada", como la llama el artesano Arturo Gallardo, todo viene preparado, listo para consumirse, desde un PC o internet.

La mayoría de niños juegan solos, y mientras más lo hacen sentados, mejor. Ellos van en contravía con sus marionetas de madera. Ayudan a evolucionar la motricidad fina y permiten desarrollar el discurso y la argumentación.

Incluso obligan a estar de pie, tener actitud y moverse.

"En los tiempos en que los juguetes eran hechos en casa, la creatividad y la curiosidad se desbordaban en los niños", dice Esteban González, profesor de Ingeniería de Diseño de la Universidad Eafit.

Esto se mantuvo por décadas, dice, hasta que llegaron los juegos tipo Lego, armotodo y mecanos, que retaban, por horas, las habilidades propias. La "generación Nintendo", ahora exhibe la enorme habilidad para interactuar con dispositivos, dice Esteban.

Cree que los juguetes, antes, estaban diseñados para "durar toda la vida", y ahora, la obsolescencia planeada, hace que tengan un ciclo de vida corto, y múltiples accesorios, que crecen las ventas.

No todo está perdido. Hay que buscar juegos que permitan activar el razonamiento, ayudar a pensar, volver al análisis e impulsar la comprensión, dice Claudia Teresa Ramírez, licenciada en Dificultades del Aprendizaje. Entre otras opciones, ahí están el parqués, el ajedrez y el dominó, agrega.

También, una buena partida de ajedrez por internet, o un videojuego de estrategia. No se puede objetar que compartir en familia, a través de una consola de juego, es también divertido.

Los tiempos cambian y con ellos el entretenimiento. Lo que no hay que olvidar es activar la imaginación y el disfrute creativo.