Julio Arango nada en recuerdos gratos
En Medellín lo recuerdan con mucho cariño por haber sido una de las máximas figuras de la natación nacional de todos los tiempos. Un campeón.
La gente de la natación en la piscina Olímpica de la capital paisa lo rememora por haber sido un excelente entrenador durante varios años.
Pero en las calles de la capital antioqueña, hay quienes lo añoran por el afamado bar Julius, un rumbeadero que hizo fama y prestigio en los años ochenta en el sector de La Frontera, entre El Poblado y Envigado.
Julio Arango, quien también vivió en San Andrés durante 17 años, sigue aún vigente, no solo en la memoria de los públicos acuáticos, como quiera que fue uno de los máximos exponentes de los 1.500 metros libres en Suramérica, toda vez que fue de los primeros en bajar de los 18 minutos.
Julio, hoy de anteojos y cabello cano, fue otro de los participantes en la gala de los 75 años de la Federación Colombiana de Natación, en la que el caleño de 63 años rememoró algunas de sus gestas, tanto dentro como fuera de la piscina, como aquellas que protagonizó en los Olímpicos de Tokio-64 y México-68.
"Tuve la fortuna de estar entre los 20 primeros libristas del mundo entre 1967-1970 y hacer parte de una generación bien orientada por un gran técnico: Javier Gómez. En 1970 perdimos por 25 puntos ante Brasil en el Suramericano de Lima. Esa fue una hazaña". Como las protagonizó el nadador caleño en piscinas del mundo.