Justicia de E.U. separó a madre e hija
Nicole Marie Wong está en Nueva Jersey, Estados Unidos, y María Auxilio Chica en Envigado. A ambas las separan más de 3.800 kilómetros de distancia, pero mutuamente andan juntas, pues se llevan en el corazón.
Nicole Marie tiene 7 años y es la hija menor de María Auxilio. La última vez que hablaron fue el 23 de diciembre, y eso que por teléfono. Y la última vez que se vieron fue el 10 de agosto de 2008.
Son ya más de siete largos meses los que ajusta esta angustiada madre sin ver a su niña, amasando dolor, rumiando ausencia, llorando hora tras hora por su hija ausente. Lo mismo deberá estarle ocurriendo a su pequeña, pues desde que la niña nació estuvieron juntas y una rígida aplicación de la justicia de Estados Unidos las tiene separadas y con el temor de que sea para siempre.
Historia de dolor
Todo comenzó hace 11 años, cuando María Auxilio partió hacia E. U. con sus dos hijos varones, uno de ellos enfermo de los oídos, a buscar porvenir y tratar de conseguir para curarlo, "porque en Medellín no tenía futuro", dice María Auxilio.
Dos años después, en Nueva Jersey contrajo matrimonio con Carlos Wong, un americano de origen peruano con quien formó un hogar estable junto a sus dos hijos, y luego nació Nicole Marie. Pero esa relación se deterioró más tarde y la que más salió perdiendo fue María Auxilio, que tenía un pecado encima y el cual en ese país se castiga sin piedad: a los seis meses se le venció su permiso de estadía y ella decidió quedarse, "era indocumentada, yo estaba legalizando los papeles para que me dieran la ciudadanía americana, hasta que fueron a mi casa por mí".
Sucedió en julio del año pasado. Un piquete de policías la sacó esposada de su residencia, la recluyó unos tres meses en una prisión en condiciones que ella califica como "deplorables" y luego la deportó a Colombia.
Pero en la deportación -en septiembre- no se tuvo en cuenta que tenía una niña y a otro de sus hijos allá, pues uno de ellos, el del problema en los oídos, ya se había venido a Colombia. A la niña no se la dejaron ver ni para despedirse y fueron contadas las visitas que de ella recibió en la cárcel, "sólo cuando el papá la llevaba, el último día fue el 10 de agosto, cuando cumplió 7 años, nunca la volví a ver".
María Auxilio afirma que el padre de la niña y la familia de este están manipulando la situación para separarlas. Cuenta que no le pasan a Nicole al teléfono y que no le permiten decidir con quién desea quedarse la pequeña, si con su padre en E.U. o venirse para Colombia a donde su madre. Añade que allá ella tenía la custodia de la niña.
María Auxilio rechaza la manera cruel como la justicia norteamericana las separó.
"Yo luché mucho para que me dejaran libre y para legalizar la situación, pero no me dejaron, me trataron como una criminal, me ultrajaron".
Ahora sufre, pero como una leona herida, no se da por vencida e iniciará una batalla legal para que le devuelvan su niña, pues no cometió un delito tan grave como para merecer semejante castigo. Nada justifica que la separen de Nicole.