La bancarización le gana terreno a los usureros
La desconfianza hacia el sistema financiero se está rompiendo con la llegada de corresponsales bancarios a las zonas más alejadas.
Hace dos años que en la salsamentaria El Ganadero, en Puerto Nare (Antioquia) funciona el corresponsal bancario de Bancolombia. Nelson Jairo Londoño , administrador y propietario del lugar, dice que el 'aparatico' (datáfono) se volvió en una bendición para el municipio pues desde allí policías, trabajadores, profesores, amas de casa, campesinos y habitantes hacen todo tipo de transacciones financieras.
Consignaciones, pagos a terceros, apertura de cuentas, transacciones con tarjetas de crédito y débito, traslados de dinero, son algunos de los servicios que desde El Ganadero van y vienen, tanto que el número de operaciones mensuales es superior a las 4.000, moviendo en promedio unos 2.000 millones de pesos en ese mismo periodo.
"La mayoría de las fincas abrieron cuenta a los trabajadores para consignarles el pago, lo mismo que los trabajadores de Argos y de Ecopetrol que están en la zona. Esto se mueve mucho y ha sido la redención del pueblo", reconoce Nelson Jairo, quien quiere mantener el corresponsal, a pesar de que hace 15 días Bancolombia abrió una sucursal en la localidad ubicada a orillas del río Magdalena.
A septiembre del año pasado, 63 de cada 100 colombianos tenían al menos un producto financiero, sea tarjeta débito o de crédito, cuenta de ahorros, corriente, chequera o algo por el estilo. En comparación con 2010, esta cifra aumentó en 717 mil personas y respecto de los últimos cinco años, en 4 millones.
A la fecha, el producto financiero más utilizado es la cuenta de ahorros con 18 millones de usuarios y cabe destacar que en la actualidad los bancos ofrecen alrededor de 85 modalidades de cuentas de ahorro.
Avances notables
Pero las cifras más altas son las de corresponsales bancarios y datáfonos. Según el último informe de inclusión financiera, en el país había 16.685 corresponsales y 153.783 datáfonos.
A esto se suma que al cierre de diciembre del año pasado, tan sólo 11 municipios carecían de cobertura financiera, es decir, no contaban con ningún tipo de servicio de bancos o las cooperativas.
Esto, en palabras de Gerardo Hernández Correa , superintendente Financiero, es una muestra del gran avance que ha tenido el país en materia de inclusión financiera.
¿Y qué es inclusión financiera y para qué le sirve al país? El funcionario responde que es una herramienta que tiene el Gobierno, junto con la banca tradicional, para que más personas se alejen de métodos ilegales como las pirámides, los agiotistas o los mal llamados 'gota a gota'.
El funcionario señala que el monto de las operaciones mediante los Corresponsales Bancarios aumentó de 1,5 billones de pesos en 2006, a 8,9 billones de pesos en 2011.
Sin embargo, anota, "en los últimos años los Corresponsales Bancarios han sustituido el uso de oficinas, especialmente en municipios pequeños, contribuyendo a la reducción en el número de municipios sin cobertura bancaria, que pasó de 56 a 11 entre 2008 y 2011".
Según los datos del reciente informe de Inclusión Financiera, divulgado por este organismo, el crecimiento de los puntos de contacto de los establecimientos de crédito con sus clientes ha crecido en los últimos años.
Esto se debe en buena media por el aumento de los Corresponsales Bancarios, que crecen un promedio de 70 por ciento anual desde 2008.
Del los 200.857 puntos de contacto que había a finales de 2001 en el país (crecieron 9,4 por ciento frente a 2010), 16.685 puntos son Corresponsales Bancarios, que crecieron el 71,9 por ciento.
Hernández concluye que "las estrategias del Gobierno han servido para mejorar la cobertura de servicios financieros e incentivar la oferta y uso de los productos financieros, tanto pasivos (ahorros) como activos (créditos)".
Inclusión social
Ana Fernanda Maiguashca , viceministra Técnica del Ministerio de Hacienda va más allá sobre los efectos de la inclusión financiera que en su concepto, le sirve al ciudadano del común. Por eso, explica que no tener acceso a servicios financieros formales es costoso, inseguro e ineficiente.
Y coincide en que la gente no es que no acceda a ningún servicio, es que demanda los servicios que necesita en la informalidad, y queda sujeto a costos exorbitantes como los del agiotismo, a la inseguridad del transporte del efectivo, o a estafas como las recurrentes pirámides.
"En la formalidad la gente puede realizar sus transacciones de manera segura, eficiente, a bajo costo y además construir su historial de pagos de tal forma que se de un acceso prudente al crédito, con información sobre la capacidad de pago de las personas".
Todo lo anterior ayuda a los ciudadanos acceder a la formalidad para tener un respaldo y le permite al Gobierno tener una lectura más completa de los colombianos, mejores mecanismos para llegar a ellos, si necesita devolver impuestos, por ejemplo, o focalizar su gasto social, o verificar que los empleadores estén cumpliendo con sus obligaciones de seguridad social.
En la realidad
Desde el 15 de septiembre de 2009, en el Depósito y Ferretería Giraldo funciona un corresponsal bancario de Bancolombia. Mariela, la esposa de Libardo López , ambos propietarios de Variedades La Amistad, en pleno parque del municipio de Giraldo (Antioquia), son fieles usuarios.
La pareja reconoce que poco sabía de servicios financieros. Sin embargo, desde que el corresponsal está en la localidad, abrieron cuenta de ahorros, tienen tarjeta de crédito y pueden hacer traslados de dinero a los proveedores y a sus hijos.
Otro de los beneficiarios de los corresponsales es Gabriel Jaime Cardona , un electricista que trabaja en Hispania, en el Suroeste antioqueño, que recibe el pago de dinero a través del BBVA. Aunque no entiende mucho del asunto, el hombre dice que este tipo de servicios le facilitaron la vida "además usar la tarjeta es muy sencillo".
Así queda claro que el canal que ha ganado la confianza de la población son los corresponsales, con que se canalizan más de 3,6 millones de transacciones financieras al mes, por un valor que supera los 747 mil millones de pesos mensualmente y con operaciones por valor promedio inferior a 300 mil pesos.
Con esa base de crecimiento sostenido de la inclusión financiera, impulsada en buena medida por la penetración de los corresponsales bancarios, dice el Superintendente Financiero, es que Colombia debe seguir, para disminuir las asimetrías y las desigualdades que en materia de inclusión financiera también sufre el país.