LA CIUDAD INNOVADORA DEL AÑO
A propósito de la nominación de Medellín como la Ciudad Innovadora del año por parte del Urban Land Institute (ULI), cabe preguntarse ¿Por qué la ciudad puede ganarles a sus otras competidoras, New York o Tel Aviv?
Descontando la asignatura pendiente de la ciudad en temas sociales, pues el 9 por ciento de los medellinenses vive en condiciones de pobreza extrema y el 22 % es pobre; New York no se queda atrás. Uno de cada 8 neoyorquinos es pobre, y a diferencia de Medellín, desde 2008, la ciudad estadounidense ha aumentado el número de pobres. Por el lado Israelí, en Tel Aviv, las cosas no son diferentes. Según un informe reciente del Instituto del Seguro Nacional de Israel, uno de cada cuatro habitantes israelíes vive en la pobreza.
Nosotros estamos nominados por nuestro progreso y potencial. Mientras la economía de New York apenas crecerá un 1.5 %, y se esperan años duros antes de recuperarse de la crisis económica, Tel Aviv ha crecido en los últimos años y se espera continúe creciendo en 5.2 por ciento. Medellín resurgió de las cenizas y ha crecido 4 por ciento anual.
Entre las razones por las que Urban Land Institute nominó a la ciudad, destaca la reducción en emisiones de CO2 que significa el funcionamiento del Sistema Metro; las escaleras eléctricas de la Comuna 13; las contribuciones al desarrollo que ha liderado Empresas Públicas de Medellín; los parques biblioteca; y el metrocable, metroplús y el programa de bicicletas públicas.
Tel Aviv fue nominada en reconocimiento de sus indudables capacidades en tecnología e investigación. La ciudad de Israel es una de las 10 de más alta tecnología del mundo, incluso Google inauguró el año pasado una incubadora de empresas tecnológicas, ubicada en el "Silicon Wadi", uno de los mejores ecosistemas de negocios y emprendimiento del mundo.
New York está nominada por su cultura y calidad de vida. La cuarta parte de los taxis funciona con diésel limpio; los neoyorquinos visibilizan el potencial de producción de energía solar de sus edificios; el 20 % de su superficie es considerada espacio verde; el consumo de agua se encuentra ahora en su nivel más bajo en 50 años, entre otros logros.
Confieso que no soy tan experta en temas de innovación como quienes son verdaderos doctores con todo el bagaje conceptual para argumentar si Medellín es la Ciudad Más Innovadora. Mis humildes conocimientos en la materia son reflexiones que nacen del hacer, pero sí tengo claro las bondades que significa para la ciudad estar a la altura de las más grandes del mundo.
Teniendo en cuenta las razones por las cuales Medellín fue nominada, no es una fantasía regionalista afirmar que tenemos mayor potencial de crecimiento que New York o Tel Aviv, a las cuales nominaron porque ya tienen todo hecho.