Histórico

“La corrupción no es enemigo pequeño”

Bernardo A. Guerra se va satisfecho de su periodo en la presidencia del Concejo y no descarta una aspiración a la Alcaldía.

03 de diciembre de 2012

Sus mayores desvelos son la corrupción del país y la falta de más tiempo para la familia, asegura que su cabeza tiene precio, y, como lo canta el grupo A Dos Velas, "le gusta la gente que mira de frente y que nada se calla".

El polémico presidente saliente del Concejo, Bernardo Alejandro Guerra, considera que la labor del periodo con sus 20 compañeros fue excelente porque se cumplió con el control político y los proyectos de acuerdo esenciales para la ciudad.

¿Cree que la ciudad está bien gobernada?
"El alcalde Aníbal Gaviria tiene experiencia en el Gobierno, un Concejo serio, con criterio para debatir temas de ciudad y considerar lo que hay que corregir. El tema de seguridad sigue siendo álgido y el de la contratación estatal. Los casos de UNE y de las falsas VIP han llevado a que haya diferencias con el gobierno municipal".

¿No le parece suficiente el descenso en los homicidios que destaca el Alcalde?
"Esa cifra que muestra (27% a octubre) es importante, pero hay otras que tienen que llamar la atención y no se pueden ocultar como el desplazamiento forzoso intraurbano, dadas por la Personería, el de desaparición forzosa, con más de 1.500 casos este año, el hurto y otro tipo de delincuencia que atenta contra los bienes de los ciudadanos, no sólo en sectores tradicionales como las comunas 8 y 13 y el Centro, sino en otros de estratos alto y bajo".

¿Por qué UNE ha sido un caballito en su trabajo político?
"Porque es una empresa 100% pública, así no lo quieran entender sus directivos, porque ha perdido recursos en los últimos seis años por medio billón de pesos, porque uno no se explica cómo hay 23.000 millones en Interbolsa y los dos últimos años no ha dado un solo excedente para el Municipio".

¿Siente fuertes los cimientos de la Alianza Medellín-Antioquia o ve fisuras?
"Lo mejor para Antioquia es que haya un trabajo mancomunado, pero desde el punto de vista político creo que hay fisuras".

¿Queda mucha corrupción en lo público en Medellín?
"Es que no tenemos por que compararnos con regiones que están muy mal como la Costa Atlántica, Chocó y el mismo Bogotá en corrupción y contratación. Lo cierto es que hay situaciones para seguir develando como UNE y las falsas VIP. Hay que seguir denunciándolo porque el enemigo no es pequeño, si le dan ventajas, es capaz de cambiar un modelo de ciudad y convertirlo en el que no queremos, como Bogotá con los Nule".

Algunos dicen que, por obsesivo, a veces se le va la mano
"No creo que haya excesos, ahora lo denominan ‘intenso’. Es que la gente cuando pierde sus recursos como en Interbolsa, y le tocan los propios, se da cuenta de lo que es vivirlo en carne propia. Muy pocos son defensores de los recursos públicos que al final son los que nos deben interesar para luchar contra la inequidad e impactar en programas sociales. La intensidad es ese desespero de falta de justicia y tacto de los que no saben como esquilmar el erario público".

¿Teme por su seguridad?
"Los temas que tratamos han tocado cayos en el sector público y privado. Hay gente que seguro no está interesada que siga ejerciendo ese control desde la legalidad y yo sé que mi cabeza tiene precio".