La crisis se convierte en oportunidad
El deterioro global en las economías de los países desarrollados será un problema mayúsculo, sin lugar a dudas.
Llevaban muchísimos años sin pasar necesidades casi siempre en los gloriosos, pero en la actualidad, su futuro es incierto, con un desempleo galopante.
Hoy por hoy no tienen presidentes líderes. En Latinoamérica se escucha solo la de Lula y Uribe como líderes. Sobre Obama es muy rápido para medir resultados.
Si no hay líderes que jalonen una solución, esta situación tan complicada se va a prolongar varios años, antes de tomar un buen rumbo.
Los países en vías de desarrollo han estado en dificultades, con una ventaja muy grande, como siempre estamos llenos de necesidades, tenemos una experiencia bien conocida para manejar situaciones de esta naturaleza, sabemos aguantar, por lo tanto es factible que sufriremos menos con todo esto. Entonces el panorama puede ser más llevadero y menos grave que en los países desarrollados.
En la América Latina, nuestro país será uno de los más afortunados y los motivos son bien conocidos: tenemos un líder conduciéndonos.
Además tenemos unas entidades financieras bien estructuradas y bien manejadas.
Sería interesante que se hiciera menos política y se apoye al Presidente, abordando los temas que frenan nuestro desarrollo, entre otros la situación económica y la seguridad.