La cultura política ganó en las presidenciales
Aunque la abstención sigue siendo alta, analistas consideran que en esta campaña hubo elementos destacados que llevan a pensar en cambios de comportamiento de la ciudadanía frente a la política, entre ellos las redes sociales y la participación de jóvenes.
Aunque en la pasada campaña presidencial el aumento de la participación ciudadana no se vio reflejada en votos, e incluso en la segunda vuelta la abstención aumentó más de 4,6 por ciento, esta contienda dio mucho de qué hablar.
Cómo pocas veces en la historia de las elecciones, los jóvenes se involucraron tanto como los niños, que preguntaron, indagaron y tomaron posición frente al candidato de sus preferencias, incluso en contra de las predilecciones de sus padres.
Internet y las redes sociales, como Twitter y Facebook, y en general los medios de comunicación, le dieron a la ciudadanía la posibilidad de conocer a los candidatos.
Para el concejal de Medellín Luis Bernardo Vélez, es indudable que esta campaña mostró una mayor participación de la ciudadanía y "eso permite ver un avance en la participación política y la cultura política del país, aunque no fue posible derrotar el abstencionismo".
Y es que esas redes sociales empiezan a convertirse en un elemento político importante, aunque todavía no tienen la fuerza para reflejarse en la realidad, como ocurrió en las elecciones pasadas.
"El país se polarizó entre quienes acompañaban los ocho años del actual gobierno y otra opción distinta. Pero lo destacable es que el país presentó un grado de opinión alrededor de la política y el ciudadano se politizó mucho más", dice Vélez Montoya.
Aunque el voto de los jóvenes no creció como lo anticipaban las encuestas, eso no le resta importancia a la motivación que mostraron en las distintas campañas, a través de las redes sociales.
"Creo que hubo un paso importante a través de las redes sociales, que no necesariamente se traduce en la acción de votar, pero que empieza a movilizar cultura política", reitera el concejal Vélez.
La variedad de candidatos, la calidad de los mismos y las propuestas, marcadas cada una en estilos e ideologías claras, también tuvo un gran impacto en la gente, "que tuvo la esperanza de vivir de otra manera la política", según el decano de la Facultad de Ciencia Humanas de la Universidad Nacional, Fabián Sanabria.
Para el especialista, la contienda electoral fue una gran ilusión que despertó esperanza en un montón de gente que se siente desconcertada de la política tradicional. "Pero me preocupa que siga desconcertada", asegura.
El analista Rafael Nieto Loaiza sostiene que "esa movilización fue más una reacción de medios que una realidad. Al principio se vio a los jóvenes más entusiasmados, pero al final votaron más por Juan Manuel. Hubo mockusistas decepcionados". Sin embargo, destacó que hubo más política en las universidades.
Tono de la campaña
Otro elemento destacado en la campaña fue el tono y la calidad de los candidatos. "Fue una campaña sin agravios, con pocas excepciones. Tuvo argumentos y programas que se vieron en los debates y eso es positivo y valorado", afirma Nieto Loaiza y agrega que "el hecho de que haya quedado probado que había irrupciones de liderazgo en todos los sectores ideológicos fue muy importante. Había para todos los gustos".
Eso lo comparte el ex gerente de la campaña de Santos en Antioquia, Nicolás Echavarría, para quien los seis candidatos estaban preparados, capacitados. "Se puede decir que todos podían ser presidente, solo que hay unos que me gustan más que otros", asegura el empresario y resalta que "ese es el mayor plus y el mayor activo que tiene este país".
Aunque para algunos la unión de partidos desdibuja las colectividades, esta campaña tuvo otra característica: la suma de diferentes partidos en apoyo a los candidatos.
Al Partido de la U se sumaron liberales, conservadores, de Cambio Radical. Mientras que al Partido Verde lo apoyaron la Alianza Social Indígena, el movimiento Compromiso Ciudadano y otras fuerzas políticas minoritarias, un elemento fundamental en la democracia, según los expertos. "Los candidatos, los seis principales, estaban apoyados por partidos serios", destaca Echavarría.
Una visión similar tiene el presidente del Polo en Antioquia, Mariano José Guerra, quien destaca que no sólo la preparación de los candidatos, sino que los seis principales tenían concepciones de Estado y de Gobierno importantes, y unas posturas claras, como Germán Vargas, de derecha, que nunca lo negó en su discurso. Y propuestas como la del Polo, con Gustavo Petro, bajo la concepción de un liberal demócrata. "Con Petro se pudo decir que existe una izquierda que piensa el país y sabe cuáles son los cambios que hay que hacer en el Estado y el Gobierno".
Es indudable que esta campaña dio mucho de qué hablar entre el ciudadano y ese capital de movilización política ciudadana es un avance en la cultura política y en el fortalecimiento de la democracia.