Histórico

La doble cara panamericana

ESA ES LA que vive Colombia, con el cara y sello. Ayer fue día de alegría por María Luisa Calle y tristeza por el accidente de Juanes.

02 de mayo de 2011

Unas eran caras alegres, pero otras estaban muy largas. Las dichosas eran las de los muchachos de la velocidad por equipos que consiguieron el domingo una victoria de esas difíciles de repetir, porque el rival era el encopetado Estados Unidos. Lo hicieron apenas por milésimas de segundo.

Otros de los rostros alegres era el de María Luisa Calle, quien una vez más se clasificaba para la final de la persecución como anfitriona, poniendo de paso récord para la pista de Medellín, con 3.43.492, mientras que la cubana Yumeldis Domínguez pasaba a la disputa de los preciados trofeos, con 3.46.730.

"Estos han sido meses de muchos esfuerzos que por fin se ven recompensados en la pista. El récord para el óvalo de Medellín es fruto de tanto trabajo y de una dedicación, que se cumple en el día a día", dijo la antioqueña, quien en la noche se pudo colgar el oro.

María Luisa estaba dichosa de haber llegado a la final, pero más con el tiempo que logró en la mañana de ayer en el cemento del Martín Cochise Rodríguez.

El mejor registro en este escenario estaba vigente para Calle Williams desde el año 2000.

Mientras tanto el vallecaucano Cristian Tamayo y los antioqueños Jonathan Marín y Fabián Puerta todavía disfrutaban ayer del enorme logro de un trabajo en el que mucho ha tenido que ver el técnico John Jaime González, cuyo resultado fue la medalla de oro y un público que saltó de la emoción.

Pero a la par de todo esto, la triste era la noticia de Juan Esteban Arango, el mejor persecutor del país, quien sufrió una caída al finalizar la ronda de clasificación, tras haber realizado el mejor registro, con 4.24.973.

"Juan Esteban acababa de terminar la prueba y un corredor argentino se puso en su camino y cayó a la pista, para sufrir la fractura de la clavícula derecha. Es lamentable, porque él estaba señalado para hacer el omnium, en el que figuraba como nuestra carta. La baja la suplirá Carlos Urán".

Con tono compungido, el técnico José Julián Velásquez lamentaba este varapalo, que significa un duro golpe para la delegación anfitriona, porque el subcampeón mundial del scratch del año pasado quedaba al margen.

Sin embargo, en otros frentes de la delegación tricolor había renovados alientos, sobre todo por los lados de los velocistas, con ese trío que abrió el certamen con mucha alegría, para seguir pensando en el dorado.