La elección de Michelle
El estilo único de la nueva primera dama de E.U., Michelle Obama, se expresó con la elección de un conjunto de dos piezas (vestido y abrigo), creado por Isabel Toledo, a juego con guantes y tacones verdes.
Y digo estilo único, porque ella siempre sorprende con sus elecciones de moda. Ya lo hizo con el polémico vestido rojo y negro del cubano Narciso Rodríguez, que lució el 4 de noviembre.
Ayer no tuvo competencia. Ni en elegancia ni en color. Acertó con la elección de la diseñadora y con el conjunto que lució el día de la posesión de su esposo.
Y es que la cubano americana Isabel Toledo es una de las diseñadoras más geniales de E.U. Maneja un estilo vanguardista (que no necesariamente se ciñe a las tendencias sino que las propone) y sus colecciones son apreciadas como una voz diferente en el a veces uniforme y predecible planeta fashion.
No obstante, el traje de lana y seda francesa (con aspecto de gripiur), que algunos definieron como amarillo, otros como dorado y que en definitiva es tono pistacho, no favoreció del todo la figura de la abogada de Chicago.
Al llevar vestido y abrigo de la misma tela, que semejaba la textura del brocado, Michelle aumentó su talla de forma considerable, cuando, debido a su figura gruesa debería elegir colores y texturas que la disimulen.
Y el forro blanco del hermoso abrigo deslucía el atuendo cuando se le miraba de frente.
El conjuntos es hermoso y sobrio, sí, pero hubiera preferido que una de las piezas fuera de aspecto liso.
Además, los detalles de pedrería superpuestos en el cuello estaban de más, puesto que la elegancia de Michelle ya estaba expresada en su atuendo completo y en los fabulosos guantes de cuero que combinó con su calzado.
Valoro el gesto de Michelle, al elegir para su nueva vida en Washington diseñadores poco convencionales, dejando de lado a los tradicionales nombres de la moda en E.U.
Corrió un riesgo la primera dama y ese arrojo, por supuesto, tiene su precio.