La Fiesta tiene un continuará
Termina hoy la Fiesta del Libro. Momento de balances, gustos, disgustos y aprendizajes.
Hace díez días empezó la Fiesta del Libro. Había expectativa. Nuevo director, Juan Diego Mejía, nueva ubicación de los estands comerciales, otros invitados, el mismo Jardín Botánico de hace un tiempo.
Faltan horas para que termine la edición siete, la del tema de La ciudad y los escritores. La gente empieza a hablar. Hay muchas caras que coinciden en la felicidad y otras que quedaron con algún sinsabor.
"En cifras vamos muy bien —comenta Juan Diego— Hemos pasado de los 200 mil asistentes, pero no me preocupa si pasamos los 300 o los 400. Me interesa el grado de satisfacción. Todos me dicen con gratitud que les ha ido bien".
Él, por ejemplo, se va con los invitados especiales a recorrer los estands y a decirles a los expositores que les cuenten sus recomendados.
"Yo he tratado de que el visitante conozca a fondo la fiesta. Ellos son el foco de atención. Los autores no son tan importantes como el público. Queremos impulsar que la gente se sienta bien. Fui de estand en estand para que no sea una labor solitaria, sino que produzca entusiasmo colectivo".
Eso hizo sentir a los expositores cerca de los autores.
"Los incorpora a la dinámica. Aquí vinieron Eduardo Escobar, Juan Manuel Roca, Laura Restrepo ", indica Juan Hincapié, de Los libros de Juan. Él es uno de los felices. "Ha sido un éxito. Estamos, en ventas, un 60 por ciento encima del año pasado".
En el Orquideorama la sensación parece ser la misma. Hernán Jiménez, del Siglo del Hombre Editores, que vienen desde Bogotá, señala que "es la mejor, la más organizada, con eventos de calidad, información de señalización, buen aprovechamiento del espacio y el público ha respondido".
Una idea que se repite en el público. El primer viernes todavía había personas que dudaban de la nueva organización, pero hasta el sábado había una aceptación general de las propuestas y del lugar. "Me gustó que está pensada como una feria de convivencia cultural, que integra otras áreas como la gastronomía, la literatura, la música", expresa Juan Urrea, diseñador que repitió la visita.
Pasó igual con Shirley Muñoz, que cree que el Jardín es un espacio "muy chévere. Me gusta que se haya unido con Explora".
A los dos, sin embargo, les parece que a la oferta de libros le falta variedad y contenido. "Son los mismos de ferias anteriores. Además debe ser un mercado más competitivo con el global. En Amazon está más barato el libro", precisa él.
Los niños y los jóvenes no tienen por qué quejarse. Durante la semana fueron 1.900 actividades para ellos. La profesora Karen Pérez, que iba con pequeños de kínder, contó que estaban felices. Los no tan contentos son los de las editoriales independientes y universitarias, que están en el Patio de las Azaleas. Todavía la gente no está acostumbrada y no fueron tantas las ventas.
"Muy regular. Es muy distinto este parque al otro. No nos conviene. La fe la tenemos en este fin de semana. Mandamos una carta manifestando nuestra inconformidad y trajeron más eventos", afirma Darwin Cárdenas, de Promolibros.
Muchas personas pasan de largo las Azaleas porque les parece muy lejos.
"Entendemos que se optimice todo, pero estamos muy arrinconados. Ha sido una buena feria, pero no tan buena. El espacio es muy interesante, bonito, pero hay que acostumbrar a la gente. Esto es de curador", explica Pilar Gutiérrez, de Tragaluz editores.
Mucho por aprender y por mejorar. Algunos tienen consejos para compartir con el director. Él, mientras tanto, cuenta que ya se está preparando la próxima, para escucharlos, porque entre otras cosas, hay que trabajar el tema de la internacionalización.
Juan Diego defiende que la Fiesta se haga en el espacio público y le parece maravilloso escuchar a los autores hablar de lo bello que encuentran los libros entre los árboles. "Es que este lugar genera sensación de tranquilidad. De alegría".
Recomendaciones
El último día de Fiesta lo prefieren muchos. Es momento de los descuentos y de tener un plan distinto en familia.
Consejos para hoy, hay muchos. Merceditas Jaramillo, de Ediciones B, le recomienda "venir temprano y con la mente abierta para encontrar nueva literatura". Tres libros: Cazando luciérnagas de Carlos Franco, Mujeres que corren como lobos y Mujeres y psicoanalistas.
Camila Arango, del grupo Penta, coincide en lo de ir temprano. Es momento de aprovechar que muchas editoriales bajan los precios. Ellos ya tienen el 20 por ciento de descuento, pero de pronto se suben hasta el 25. En su lista está la literatura en inglés, como la de Jane Auster. También Bolaño, Pessoa y Charles Bukowski.
El consejo de Juan es entender que es una fiesta alrededor del libro. "No tienen que venir solo a comprar, sino a saber que el libro es un personaje, no necesariamente un producto".