La gente sigue acaramelada con el álbum
EN GENERAL, LA idea de Medellín es un caramelo ha sido bien recibida por la comunidad que ya se animó a intercambiar láminas. Esta estrategia pretende que se conozcan sus transformaciones.
Miguel Ángel Roldán fue tras el 138, 151, 172, 196 y 213. Están esquivos y por eso les hizo un viaje más donde sus amigos del sector de La Bastilla con Ayacucho.
El fin de semana estuvo en Unicentro intercambiando algunos caramelos que tiene repetidos y ahí se puso una meta: "Lo lleno, porque lo lleno". El álbum Medellín es un caramelo le gustó por la calidad del papel y de las imágenes, y es que para él, llenar álbumes es un hobby que se resiste a dejar.
Con 17 años en este negocio, Libardo Pabón le vende las láminas y cuenta que hasta su hija lo está haciendo y que solo le faltan seis piezas. Al día, dijo y coincidió con el vendedor que trabaja a su lado, William Londoño, tienen salida unos 8 a 10 combos, con álbum y un paquete base de caramelos.
"Me sorprendió que la gente se haya animado tanto y como le han hecho publicidad eso ha servido. Yo lo estoy haciendo, pero virtual", aseguró William.
En Medellín es un caramelo se observan las grandes obras de arquitectura, arte y cultura; los atractivos turísticos, paisajismo, flora y fauna; las instituciones emblemáticas, tradiciones y fiestas; y programas de la administración local.
La Alcaldía ha repartido ya unos 3.500 combos de manera gratuita, principalmente, en colegios y universidades. Y esperan llegar a 6 mil. Otros se venden en unos 200 puntos de la ciudad a 36 mil pesos o cada producto por separado: 2.500 pesos álbum y 800 el sobre con cinco caramelos.
Buena recepción
Esta iniciativa partió de la Fundación Viztaz, a la cual se vinculó la Alcaldía de Medellín, a través de un convenio. Mario Alberto Velásquez, de la Secretaría de Cultura Ciudadana, recalcó que el objetivo al participar era motivar entre los ciudadanos un conocimiento de la ciudad.
La Administración aportó cerca de 105 millones de pesos y recibió 6 mil álbumes para entregar gratis. El resto de coleccionables, unos 15 mil, se distribuyen y comercializan a través de Viztaz.
En un Tip enviado a este diario, el ciudadano William Garcés, opinó que no está de acuerdo con este proyecto por considerar que se hace mucho énfasis en las obras de la Alcaldía. Incluso, elevó un derecho de petición para que se le aclaren detalles de esta iniciativa. Mario Alberto Velásquez añadió que ya le están dando respuesta.
Juan Carlos Betancur, de la papelería San Antonio del Sur, explicó que ha rotado bien y que la gente indaga por sitios en los que puedan intercambiar láminas.
Hasta los adultos están animados. Mauricio Patiño, cuentero de Viva Palabra, manifestó que en un taller que adelantaban con los Abuelos Cuenta Cuentos, en La Ladera, un grupo de ellos empezó a cambiar láminas.
En las misceláneas La Visitación y La 43, en El Poblado, no ha sido tanto el movimiento del producto. Y, en La Floresta, Ángela Correa, de la papelería El Castillo, contó que aunque últimamente se está vendiendo mejor, muchos no pueden acceder por el costo. "No es para todo el mundo por el precio, aunque vale la pena la inversión por su calidad".
La queja de algunos apunta a que salen muchos caramelos repetidos. Pero, a un buen número de personas los motiva el plan de premios: entre quienes hacen y llenen el álbum se sortearán desde computadores hasta un carro.
Velásquez agregó que el balance es satisfactorio y que, incluso, ante la petición reiterada de los colegios de adelantar intercambios de láminas, el 19 de noviembre realizarán una maratón de Medellín es un caramelo, con más entregas gratuitas.
Ya están todas las láminas en circulación, informó, y las personas pueden consultar más y hasta llenar el álbum virtualmente en la página www.medellinesuncaramelo.com. Los sorteos de los premios se harán hasta el 17 de diciembre, día en el que se entregará el carro.