Histórico

La hora de Somalia

27 de julio de 2011

El despegue del primer avión de Naciones Unidas con ayuda humanitaria para los cientos de miles de damnificados por las sequías en África es una buena noticia en medio de tantas tragedias, pero insuficiente para evitar la hambruna que ya se posó sobre cerca de dos millones de refugiados.

Los trámites burocráticos en Kenia y la perversa posición de los grupos islamistas que impiden el ingreso de las misiones humanitarias a las zonas más afectadas hacen más incierta la suerte de los niños y los ancianos, que se mueren por inanición y en avanzado estado de desnutrición.

El avión, cargado con cerca de 10 toneladas de alimentos, aterrizó en Mogadiscio, pero la situación más grave se vive en el sur, donde la hambruna compromete la supervivencia de al menos 500 mil niños.

La ONU ratificó ayer el llamado a la comunidad internacional para evitar una catástrofe mayor y pidió extender los puentes de ayuda hacia los refugiados.