La Hueso fue la culpable de la inundación
EL CHAPARRÓN DEL domingo que anegó varios sectores de la cancha del estadio generó alarma por lo nuevo de la obra y en la que Coldeportes invirtió $100 millones. El Inder explica las razones y da tranquilidad.
Como un hecho circunstancial y no por fallas estructurales graves en el nuevo gramado, calificaron los ingenieros del estadio Atanasio Girardot la inundación de la cancha el domingo pasado, cuando la reanudación del segundo tiempo del partido Nacional-Envigado tardó 45 minutos, incluidos los 15 reglamentarios.
El encargado de las obras en el escenario, el ingeniero César Correa, dijo que la lluvia que se presentó durante 15 minutos fue muy fuerte, densa y localizada, lo que produjo que los niveles de la quebrada La Hueso, donde confluyen las aguas del sector, "subieron y eso hizo que el drenaje en el Atanasio fuera lento".
Tras las inspecciones realizadas después del encuentro deportivo y ayer por la tarde, Correa certificó que "todo está funcionando perfectamente; no existe ninguna obstrucción".
El experto también reiteró que los filtros de las aguas de la cancha funcionan independiente a los de las obras que se están ejecutando, con lo que descartó que se hubiese cometido un error en este sentido.
Sobre el hecho de que un sector de la cancha se hubiese afectado más que los demás, recordó que el proceso de evacuación de las aguas va de sur a norte y de ahí que en esta última parte se haya concentrado más el líquido.
Otro elemento en el que se apoya para argumentar que la cancha está en buen estado es que "ninguno de los jugadores salió empantanado", después de la disputa del segundo tiempo.
Según él, los registros del pluviómetro en la estación cercana al estadio y que arroja datos por hora es de 27 milímetros de agua, una cifra que en ese lapso de tiempo puede resultar normal. Sin embargo, "los aficionados fueron testigos de la intensidad de la lluvia durante un cuarto de hora y en especial después de que terminó el primer tiempo".
Para más certeza y claridad frente a la situación que se generó, el Inder les solicitará un informe a la empresa constructora y a la interventora (Coldeportes), que ejecutaron la obra y tienen a su cargo el mantenimiento hasta el Mundial de la categoría juvenil que comenzará el 29 de julio.