Histórico

La Iguaná vuelve a cargar su furia

12 de abril de 2009

Como un dragón que despierta, en la tarde del sábado la quebrada La Iguaná lanzó una bocanada fuerte y en pocos minutos se llevó parte de cuatro casas del corregimiento San Cristóbal, al occidente de Medellín.

Fue sólo un aviso de lo que podría ocasionar este afluente si no se le ataca desde lo alto, desde las montañas de Boquerón, donde podría sufrir un represamiento de magnitud, según el temor de los habitantes del sector rural.

En el "leve" ataque en el casco urbano de San Cristóbal, a Marta Correa se le llevó la parte de atrás de su casa, los tendederos de ropa y árboles frutales. También le dejó un mensaje que le reconfirmó el Simpad: "Tengo que desalojar, esto quedó muy peligroso y aquí ya no hay quién viva".

En las casas contiguas hizo lo propio. En la de Gloria Cano se llevó el balcón, el baño, el lavadero y le dejó un mensaje similar al de su vecina Marta Lucía.

"Yo pago arriendo, pero ahora no tengo para dónde pegar", decía Marta al lado de su hija de 15 años.

En la casa de Luis Ángel Sepúlveda, que la habita desde hace 17 años, La Iguaná se llevó todo un piso. De nada sirvieron los muros de contención que él hizo construir, porque las aguas arrasaron la cocina, el lavadero y el baño.

En otras casas vecinas el balance tampoco fue bueno, pues en varias tumbó pequeñas estructuras y dejó amenazas: "con estos aguaceros quedamos en peligro, acá no nos queremos quedar", decían Luz Amanda Arteaga y Libia Arteaga. El Simpad estuvo de visita y dejó recomendaciones y órdenes de desalojo para los que quedaron en alto riesgo.

La laguna
Pero otros dramas se vivían en la parte alta, entre San Cristóbal y Palmitas, por los lados de Boquerón.

Allí, la zona está erosionada y se ha ido llevando fincas. Las tierras que han cedido han ido cayendo al cauce de La Iguaná y todos le echan la culpa a una laguna que hay en medio de la montaña de Boquerón parte baja.

Para Augusto Cardona, si no se atiende el problema desde la laguna, la quebrada nunca dejará de amenazar.

"Si esto sigue así, la borrasca puede arrasar con parte de San Cristóbal", apunta.

En varios corrillos, otros campesinos como él hablaban de lo mismo pronosticando una tragedia mayor. El dragón está en la montaña, como en las películas, resguardado para lanzar más bocanadas.

Sobre el problema de La Iguaná en la zona de Boquerón, ayer no fue posible obtener una versión ni del Simpad ni de Metrorío. Tampoco sobre los estragos en la parte urbana del corregimiento San Cristóbal.

Los organismos de emergencia deben contraatacar a tiempo. ¡Qué tal que los campesinos tengan razón! Y que en Boquerón sí esté rugiendo La Iguaná.