La ilusión se vistió de rojo
Medellín arrancó su nueva era con el triunfo 1-0 sobre Pasto. Tuvo orden, ambición y buen acompañamiento.
Desde la final de 2009 los hinchas escarlatas no derrochaban tanto entusiasmo y sí que menos protagonizaban filas para ingresar al Atanasio Girardot ni coincidían en apoyar y creer en Independiente Medellín como lo hicieron el sábado.
Para que la confianza no fuera efímera, el equipo respondió, con la victoria 1-0 sobre Deportivo Pasto, a las expectativas que genera tener 14 refuerzos y afrontar el primer partido de la Liga Postobón con 11 titulares diferentes a los del semestre pasado.
El gol del argentino Germán Ezequiel Cano (en la foto y expulsado a los 79’), de cabezazo a los 10 minutos luego del rebote que generó José Cuadrado ante el remate de William Zapata, el orden, el sacrificio, la actitud, la personalidad, las ganas de agradar y el vértigo fueron las características principales del inicio de la nueva era deportiva y administrativa del DIM.
“Fútbol era lo menos que le podíamos pedir al grupo, porque recién se conoció; lo que nos interesaba era que le metieran corazón para poder ilusionarnos de nuevo”, sentenció bien animado al final el hincha Independiente Medellín Giraldo mientras su perro Medallo daba la impresión, moviendo la cola y corriendo por los bajos de preferencia, de también haber disfrutado de la victoria.
Ese pensamiento fue compartido por el técnico Hernán Bolillo Gómez, el mismo que pidió no pensar ahora en sistemas tácticos o sincronización, porque para él lo más importante era tener un buen arranque para “recuperar la confianza y generarle alegrías a esa linda afición que empezó a apoyar este proyecto”.
Hernán reconoció que al Medellín “le faltó manejar el balón y lució ansioso por querer agradar”, sin embargo, quedó satisfecho con los tres puntos y la respuesta del grupo.
Feliz “por toda la gente que nos acompañó”, el orden, la madurez y el sentido de pertenencia “que le sobró al plantel”, Bolillo admitió que “un equipo que come bien, trabaja bien y es bien pago siempre sale a correr y a conseguir resultados”.
Ganar 1-0 es “cosa de grandes”, cree Hernán Gómez, más cuando se viene de un difícil momento y hay tantas expectativas. Sin embargo, el entrenador sabe que “no es para celebrar, porque falta mucho y esto apenas comienza”, sólo que a él le pasó lo que a los 25.000 hinchas, se ilusionó porque Medellín recuperó la seguridad, respira más tranquilo y ahora sí puede soñar.