La importancia de un avalúo
Precios equivocados de los inmuebles, problemas jurídicos o reparticiones poco equitativas entre los propietarios, son algunos de los casos más comunes que suceden por no contar con un avalúo exacto cuando se va a realizar un negocio de compra o venta de propiedad raíz.
"Cuando una persona otorga un avalúo está dando fe pública de que un inmueble tiene determinado valor comercial. Imagínese que usted solicite un crédito a un banco y entregue un avalúo mal hecho, y el banco le preste más dinero y luego no pueda seguir pagando, y al vender su inmueble descubra que no puede cubrir el crédito. En ese caso puede incluso perder su patrimonio, de ahí la importancia de hacer un avalúo con personas expertas", comenta el gerente de la empresa de avalúos Francisco Ochoa.
Otro inconveniente que sucede comúnmente cuando no se cuenta con un buen avalúo es la pérdida de negocios o las ventas de inmuebles con precios muy bajos, porque no se consideraron muchos detalles que suman a la hora de vender.
Asimismo, otro problema que es muy frecuente entre las personas que tuvieron una mala experiencia causada por un mal avalúo es el temor que presentan cuando tienen que hacer nuevamente un negocio inmobiliario.
"Un avalúo no se debe dejar en manos de cualquier persona y mucho menos acudir a gente que hace un trabajo más barato. Un buen avalúo puede costar, pero se contará con que la información recibida será idónea y justificable en todos los sentidos", comenta Francisco Ochoa.
Existen muchas clases de avalúos para joyas, obras de arte, maquinaria pesada. Sin embargo, los más solicitados son para vivienda, plantas industriales, maquinaria e inmuebles para expropiaciones y servidumbres.
Es también importante que tenga presente que la vigencia para un avalúo es de un año, según el Decreto 1420 de 1998 (artículo 19).