Histórico

La luna que respira agua

Encelado, uno de los 62 satélites naturales de Saturno sorprende al mundo de la ciencia por la cantidad de géiseres que tiene. Parece la mayor fuente de agua extraterrestre dentro del Sistema Solar.

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01 de marzo de 2010

Un vaso de agua no se le niega a nadie. Y con la abundancia que parece haber en el Sistema Solar, mucho menos.

Un cercano sobrevuelo de la sonda Cassini sobre la luna Encelado de Saturno, encontró que no son dos y ni tres sino que hay al menos 20 chorros de vapor que son expulsados de una fractura en el polo sur.

El hallazgo coloca hasta ahora la pequeña luna como el sitio del Sistema Solar con más agua y de mayor accesibilidad, según Carolyn Porco, cabeza del equipo de imágenes de la sonda, con base en el Instituto de Ciencias del Espacio en Boulder, Estados Unidos.

El año pasado hubo revuelo al confirmarse que en la Luna había agua y un poco antes se había comprobado su existencia en Marte.

"Encelado continua asombrándonos", dijo Bob Pappalardo, científico del proyecto Cassini en el Jet Propulsion Laboratory de la Nasa.

Las imágenes presentadas por la Nasa revelan un manojo de chorros que salen como sprays de notorias fracturas en la superficie repleta de cicatrices.

Del interior de la luna brotan partículas congeladas, vapor de agua y compuestos orgánicos.

Cassini sobrevoló de nuevo la luna el 21 de noviembre, la última mirada antes de que su polo sur se suma en 15 años de oscuridad.

En uno de los mosaicos de fotos, los científicos contaron más de 30 géiseres individuales, incluyendo más de 20 que no habían sido vistos antes.

Hubo otro hecho que llamó la atención: al menos uno de los géiseres de los que habían sido detectados antes, ahora aparecieron con menor fuerza.

Para Porco, confirma lo que se sospechaba: que el vigor de cada chorro podía variar con el tiempo.

Los géiseres se encuentran en una fisura (semejan rayas de tigre y así las llaman), la más larga de la zona, conocida como Baghdad Sulcus, con 40 kilómetros de longitud.

Llama la atención que las áreas de calor en esas hendiduras, detectadas hace tiempo mediante el espectrómetro de infrarrojos, estén confinadas a una región no más ancha de un kilómetro.

En esa región la temperatura es de -92 grados centígrados, muy frío para los estándares que se manejan en la Tierra, pero más cálido que los -223 que se tienen en los alrededores de la falla, dijo John Spencer, miembro del equipo de infrarrojos en el Southwest Research Institute en Boulder.

Esa cantidad de calor sería suficiente para derretir el hielo del subsuelo.

Para algunos científicos de la misión Cassini, mientras más calientes sean las temperaturas en la superficie, mayor la probabilidad de que las erupciones de chorros contengan material líquido.

El encuentro de la sonda con Encelado no fue el primero de su largo periplo por el sistema saturnal, sino el octavo sobrevuelo. Esta luna se halla a unos 238.000 kilómetros de su planeta.

La nave pasó a sólo 1.600 kilómetros sobre la superficie del satélite, cerca de los 82 grados de latitud sur.

La sonda Cassini ha explorado el gran sistema de Saturno desde 2004. Partió de la Tierra en octubre de 1997, con la sonda Huygens en su interior, que fue lanzada luego sobre al enorme luna Titán.

Aunque en un comienzo se tenía previsto que la exploración en esa lejana región del espacio terminara en 2008, se aprobó su extensión hasta septiembre de 2010, pero el 3 de febrero pasado la Nasa anunció la aprobación de un presupuesto de 60 millones de dólares anuales para que continúe operando hasta 2017.

La idea es estudiar los cambios del clima a más largo plazo de ese planeta y sus 62 satélites.

La extensión de la misión permitirá 155 órbitas más alrededor de Saturno, 54 sobrevuelos adicionales de Titán y 11 de Encelado.

Saturno se encontraba ayer a 1.282 millones de kilómetros de la Tierra.

Un mundo que muestra sus secretos.