La movilidad futura se ve en la U
LA NECESIDAD DE transporte no se acabará. Lo que cambia son las formas y fuentes de energía utilizadas para mover los vehículos. Los estudiantes de Eafit se la juegan por la energía eléctrica.
Si en la página anterior el homenaje a un glorioso pasado de la industria automotriz está presente, con algunos vehículos que ha hecho historia y aún hoy sorprenden y embelesan a quienes gustan de la afición por los motores y el diseño, en esta página la oportunidad se abre para vislumbrar lo que puede ser un futuro. De pronto no muy lejano para la movilidad humana, en un entorno en el que la prioridad está por un transporte más eficiente, más ágil y que a su vez sea también mucho más amigable con el medio ambiente. Así se evita el deterioro acelerado que hoy se presenta en los ecosistemas.
La movilidad eléctrica es hoy la gran alternativa que se desarrolla por parte de la mayoría de los fabricantes de carros en el mundo, los vehículos impulsados, no por gasolina, sino por la corriente generada en hidroeléctricas o termoeléctricas, por ejemplo, buscan convertirse en las fuentes de transporte en el futuro de mediano y largo plazo.
Ideas locales
Pero no solo los grandes fabricantes desarrollan sus ideas. Aquí, en el entorno más local, también desde la academia se apuesta por este futuro y se plantea soluciones de movilidad acordes a las necesidades de la región que pueden ser la respuesta a una inquietud cada vez más palpable ¿Cómo nos moveremos en el futuro?
Eso es lo que intentan responder los estudiantes de la Universidad Eafit en su carrera de Ingeniería de Diseño, que a través de los trabajos planteados durante los semestres séptimo y octavo presentan propuestas novedosas para diferentes necesidades en la movilidad humana.
Este año las propuestas se basaron todas enteramente en movilidad eléctrica.
El primero de los proyectos se denominó Optimal y se trata, explica Diego Mejía, coordinador de Proyecto 8 en la Facultad de Ingeniería de Diseño, de un vehículo utilitario de carga que emplea cuatro baterías de 12 amperios y 12 voltios para moverse y una batería adicional que suministra la energía a funciones como luces o pito. Puede cargar hasta 300 kilos y se podría emplear en funciones de entrega puerta a puerta, por ejemplo
El segundo proyecto desarrollado por los estudiantes de Eafit, intenta ofrecer una respuesta alternativa a los usuarios del Metro, que pueden utilizar estos vehículos, denominados como L3 para ir de la estación a su residencia o sitios de trabajo o estudio, mediante un sistema de alquiler. Se trata de un vehículo pequeño, compacto y que tiene como característica su dirección de sistema basculante que permite que con el movimiento del cuerpo se pueda regular la dirección que tome el vehículo.
Patineta todoterreno y eléctrica
La tercera alternativa presentada como parte del ejercicio académico que desarrollaron los estudiantes durante el séptimo y el octavo semestre, y una de las más novedosas fue bautizada como I Truck. Se trata de una patineta todoterreno que opera con un control inalámbrico. La propuesta desarrollada por los estudiantes se basa en un vehículo dividido en dos secciones, una de las cuales cumple las funciones de direccionalidad del mismo.
Su propulsión está basada en un sistema de dos baterías, cada una de las cuales tiene 12 voltios y 6 amperios. Cada batería alimenta un motor de 200 kilovatios.
La cuarta alternativa de movilidad, y está hecha por encargo para una necesidad específica, es el motoriel que serviría como propuesta de transporte de personas y carga a la comunidad aledaña al Túnel de la Quiebra.
Está conformado por 12 baterías de lancha, cada una de 24 voltios y 70 amperios para alimentar un motor de 6 kilovatios. Su autonomía es de 28 kilómetros a plena carga y velocidad máxima, y tiene una capacidad de movilización de carga de 1.5 toneladas. Cuenta con sistema de doble mando de control para facilitar su desplazamiento bidireccional.
No se extrañe si alguno de estos vehículos se lo encuentra más temprano que tarde por la calle que usted transita.