La nebuponía cultiva con vapores
UN INVESTIGADOR DE la Universidad Nacional seccional Medellín invirtió 16 años para desarrollar una nueva forma de cultivar sin tierra y con un uso mínimo de agua. Un sistema revolucionario que permitirá, además, adicionar sustancias que mejoren la salud humana.
Después de 16 años de permanente investigación, Hugo Restrepo Pulgarín acaba de demostrar que sí se puede cultivar sin afectar el medio ambiente y con solo entre un 10 y 15 por ciento del agua que utiliza normalmente un cultivo.
El sistema se conoce como nebuponía, un proceso en el que las plantas, sean comestibles o decorativas, crecen en un ambiente de total asepsia a partir del uso de micras de agua, con soluciones nutritivas, que las alimentan por medio de vapores, aplicando el mismo principio médico de la nebulización.
El resultado de la investigación de Hugo, director del Departamento de Ingeniería Agrícola y Alimentaria de la Universidad Nacional seccional Medellín se conoció a través de un prototipo a escala de laboratorio que presentó en Expouniversidad.
El docente explicó que la agricultura, como la conocemos hoy, resulta muy agresiva para el medio ambiente. "Con este sistema no se emplean herbicidas ni insecticidas. Se cambia el paradigma de lo que son los alimentos vegetales".
Por supuesto, aclara el investigador, este es un modelo de cultivo para desarrollo industrial y por tanto requiere el apoyo de inversionistas.
Además de no afectar al medio ambiente, con la nebuponía se pueden garantizar alimentos muy sanos.
"Se parte de la base que no se utilizan semillas sino clones originales, de laboratorios, que garantizan la calidad de los alimentos".
El proceso permite ponerles todas las condiciones a una planta para que exprese su potencial genético. "Es un proyecto muy futurista que nos va a permitir producir alimentos sanos y funcionales que permitan garantizar una mejor calidad de vida para las personas".
Explica entonces que si una comunidad tiene una deficiencia alimentaria, por ejemplo le falta calcio, con este sistema se le podría adicional a los alimentos. "Aquí no estamos hablando de cultivos transgénicos, sino de una técnica con mucho potencial en la que se va a usar cada vez más el recurso biológico y genético de la naturaleza", precisa el profesor Hugo Restrepo.
Dentro del ambiente controlado que propone el investigador se controlan hasta los hongos gracias al uso de factores como la temperatura y la humedad relativa.
La urna del prototipo incluye además ventilación, aire acondicionado, refrigeración y un termómetro infrarrojo que controla el metabolismo de las plantas.
Para el ingeniero agrícola Germán Guarín, el desarrollo de Hugo Restrepo "es una técnica con mucho potencial que cambiará los paradigmas de la producción agrícola".
Una técnica que permite tener el control de las raíces y el follaje, y dar el máximo de su potencial.