Histórico

La nobleza que se lee en tres sonrisas

08 de octubre de 2011

El paso de los años con sus evidentes avances en tecnología, la revolución de las ideas y los hombres, y la construcción de nuevas sociedades se sienten con fuerza en muchas naciones del mundo. La evolución, pese a todo y a todos en algunas instancias, insiste en seguir su camino de nuevas y mejores propuestas para la Humanidad.

Hoy, las vemos tomar forma en tres rostros femeninos. Tres mujeres representan esa evolución, que necesita, muchas veces, de un ejercicio constante y contundente, de resistencia pacífica.

Dos son liberianas y una yemení. Y el viernes fueron reconocidas con el Premio Nobel de la Paz. ¿Por ser mujeres? No, claro que no. Sí, porque desde su condición han emprendido una lucha para defender a su género y procurar su inclusión en los procesos democráticos de sus países.

El Nobel, además de reconocer su trabajo decidido, se convierte en una suerte de clamor al mundo, para que sus líderes comprendan que no puede haber mejores sociedades, más pacíficas y emprendedoras, si las mujeres no son tratadas en igualdad de condiciones, con respeto verdadero a su ser y sus capacidades.

Es emocionante ver el rostro de Tawakul, Leymah Roberta y Ellen y reconocer en ellas a millones de mujeres en el mundo, que se enfrentan con una sonrisa al desafío que un día decidieron asumir.