La Olímpica volvió a sentir los latidos de Urán
EL CLAVADISTA SE lanzó de nuevo, de forma oficial, de los trampolines de la Olímpica. La gente que estaba allí, le regaló voces de aliento, lo mismo que decenas de personas que hicieron llegar mensajes por medio de las redes sociales.
La libertad fue como el viento que acompañó su primer entrenamiento oficial después de mucho tiempo.
Juan Guillermo Urán había ido por los laditos a la piscina Olímpica. A veces a saludar a los amigos y otras para hacer algo de terapia.
Pero ayer tuvo uno de sus días más felices en los 25 años que lleva en el deporte.
Se sintió libre, con muchas ganas de entrenar y con decenas de voces de aliento, esas que se reproducen, tras el reportaje exclusivo que le concedió a EL COLOMBIANO el pasado domingo.
Los niños le levantaban el pulgar en señal de admiración; las integrantes del grupo de la tercera edad le brindaban repetidas voces de ánimo, esas que también se extendieron por las redes sociales y que se hicieron innumerables cuando fue a clase a la universidad Eafit.
"Estoy sorprendido y maravillado por el aliento de la gente por donde quiera que pase. Me han llamado y me han escrito mensajes en las redes", comentó tras el exigente entrenamiento que realizó durante dos horas y media en la piscina, esa que ha sido su segunda casa por años.
El clavadista, que purga una sanción de dos años por dopaje, comprobó el amor de la gente. Los niños de clavados le contaron de lo contentos que están de entrenar junto con él. Y qué decir de los mayores que lo recibieron como lo que es: el miembro de la cofradía del club de saltadores del Alcatraz, esa que es una marca de fábrica de los clavados en Colombia.
Juan Guillermo cuenta que el domingo también fue otro día de jolgorio en su casa. Algunos familiares que no habían ido a su residencia hace rato, se presentaron para saludarlo, para brindarle ánimos, mientras el juego de cartas fue el punto de encuentro en este retorno a la vida pública.
"Mis verdaderos amigos están en la piscina y en la universidad", comentó emocionado Urán, quien ayer saltó libre como el viento.