LA RATIFICACIÓN DE LA CANCILLER HOLGUÍN
Al anunciar la semana pasada, desde Brasilia, que la canciller María Ángela Holguín sería ratificada en su cargo, el presidente Juan Manuel Santos dijo, entre otras cosas, que lo hacía porque varios mandatarios así se lo habían pedido.
Teniendo en cuenta que en las relaciones internacionales sigue vigente ese viejo principio según el cual “no hay amigos sino intereses”, que los otros presidentes pidan la continuidad de una canciller de otro país hace que nos preguntemos cuáles intereses buscan hacer prevalecer.
La ministra Holguín ha tenido desaciertos en varias intervenciones públicas, pero en general personifica un estilo que se identifica plenamente con el del propio presidente Santos: un talante santafereño de la diplomacia, que privilegia las formas y tradiciones sobre el acierto en la gestión, más apaciguador que decidido ante los retos por resolver.