La realidad del mercadeo en la actualidad
La competencia creciente en un mercado o mundo globalizado, la evolución de la tecnología que cada día es más rápida y la constante del cambio que implica variaciones en aspectos como el comportamiento de los mercados en casi todos los ambientes, hacen que los retos del mercadeo sean cada vez más, siendo una exigencia para quienes en este campo actuamos, estar pendientes de lo que sucede con el propósito de hacer los ajustes adecuados, en el tiempo preciso, mientras se tiene que “combatir” la miopía y se sortean las barreras organizacionales que hacen más interesante el trabajo que orienta la generación y el mantenimiento de los mercados. La gran mayoría de empresas que hoy compiten en el mundo han sido protagonistas de las variaciones en los enfoques administrativos, debido en muy buena parte a la práctica de teorías y “modas” que han surgido, buenas y adecuadas unas, pero inoportunas y erradas otras. Todo ello ha hecho que el día a día se haya convertido en impedimento fuerte para el desarrollo de prácticas efectivas del mercadeo, haciendo creer a ejecutivos de pequeñas y medianas empresas, principalmente, que la actividad del marketing es más para las grandes, y que es muy costoso. Por ello los mitos que sobre la materia existen, han sido tema de libros, tratados, conferencias y seminarios.
Una de las más reconocidas consultoras y escritoras de la actualidad, Leslie Hamp, dice que 90 por ciento de las llamadas pymes, no poseen áreas ni planes de mercadeo, por lo que “es muy difícil llegar al destino cuando no se sabe para dónde se va”, afirma, y 90 por ciento de los que los tienen (los planes), no funcionan bien porque están hechos sobre bases inadecuadas. Además, opina sobre lo que las empresas que no han iniciado actividades enmarcadas dentro de los parámetros del mercadeo moderno deben considerar para desarrollar un trabajo que sea enfocado hacia la superación de los retos que se tienen. Sobre esas bases, consideramos que debe prestarse atención a considerar el establecimiento de un sistema de comunicaciones que permita estar en la mente de quienes conforman el mercado objetivo de manera constante y permanente, sin llegar a convertirse en elemento de cansancio. Para ello es menester construir una marca poderosa, bien cimentada, y con una personalidad que la haga fuerte, es decir, posicionando competitivamente, no sólo lo funcional.
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