"La ruta de EPM es una: crecer"
FEDERICO RESTREPO POSADA, gerente saliente de EPM, habla de lo hecho, de lo que queda por hacer y de los retos de su sucesor.
A13 días de dejar la gerencia General de Empresas Públicas de Medellín (EPM), el ingeniero Civil, Federico Restrepo Posada, mandó a comprar un nuevo encordado para el violonchelo que dejó de tocar durante los cuatro años de trabajo intenso y de notables resultados al frente de la mayor compañía de servicios públicos del país.
"Hay que volver a la música, esa que dejé como afición cuando me decidí por ejercer la ingeniería", comenta este hombre de 56 años y egresado de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional, que estuvo vinculado a las dos últimas administraciones municipales.
En un extenso diálogo con este diario, Restrepo Posada evidenció su profunda satisfacción por el deber cumplido aunque, por momentos, también lo delató la nostalgia de dejar el próximo 31 de diciembre uno de los cargos más importantes de la ciudad. El 9 de diciembre pasado presentó su renuncia al alcalde de Medellín, Alonso Salazar, junto a siete miembros de la Junta Directiva.
Cuando muchos líderes gremiales, empresarios, políticos y los funcionarios de EPM apostaban por su continuidad, el alcalde electo, Aníbal Gaviria Correa, sorprendió el 2 de diciembre con el anuncio de su decisión de tener nuevo gerente. "Las empresas son las que perduran, las personas somos simples accidentes. Por eso EPM ha prevalecido desde hace 56 años", señala Restrepo con humildad.
Ahora deberá hacer en tiempo récord un empalme con su sucesor (Juan Esteban Calle Restrepo). Eso marca la diferencia de su experiencia: antes de recibir el cargo de manos de Juan Felipe Gaviria Gutiérrez, se reunió con él cada semana durante tres meses para conocer en detalle la empresa que timoneó desde el 1° de abril de 2008 y que hoy entrega fortalecida y con una senda clara de crecimiento.
¿Cuándo supo que no continuaría al frente de EPM?
"Me enteré por la radio que no continuaba. Eso me desconcertó un poco, pues prefería saberlo por otro medio, pero bueno. Antes tenía mensajes contradictorios y no sabía realmente qué hacer, si continuar o no proyectos, programas e inversiones o esperar a que quien llegue tome esas decisiones. El lunes pasado tuvimos una reunión con todas las directivas de EPM, incluyendo a los delegados de las 44 filiales nacionales e internacionales. En ese encuentro lo usual es plantear metas y planes de negocio del año entrante, pero esta vez fue para hacer balance y les dejé un mensaje claro: "independientemente de quien llegue a la Gerencia General, debe contar con todo su apoyo".
¿Cuáles son sus recomendaciones al alcalde electo frente a EPM?
"Ya se las comenté telefónicamente esta semana y son básicas. Lo primero es mantener un respeto por la autonomía de la empresa, anclada a un Convenio Marco de Gobernabilidad (Decreto Municipal de 2006) donde están todos los mecanismos de relacionamiento con el Municipio. Lo segundo, es que haya respeto por la política de Responsabilidad Social Empresarial que logramos fortalecer. Por último le pedí preservar la memoria institucional de la empresa que está en la cabeza de todos los funcionarios. Gran parte de los cargos directivos son personas que se han hecho o llevan mucho tiempo en EPM".
¿Qué más le comentó?
"También le dije al alcalde electo que la empresa no es una sociedad por acciones, pero sí tiene más de 300 inversionistas internacionales en bonos de deuda. Por eso le hice una recomendación personal: ser muy prudente en las declaraciones, en los cambios que se decidan, pues todo eso se puede reflejarse en los mercados y en unos bonos ofrecidos con base en un plan estratégico de largo plazo y además que están muy bien apreciados y calificados. De hecho, ahora estamos ad portas de recibir la calificación de riesgo crediticio de Moody's, y ya tenemos la de Fitch Ratings que nos subió un nota por encima del grado de inversión de la Nación".
Usted deja un presupuesto general de 7,8 billones de pesos para el próximo año, ¿por qué ese monto es igual al de 2011?
"Hay una porción del presupuesto que deberá estar asignada al crecimiento, pero ese cupo se adiciona en el momento que se generen nuevas oportunidades. Es atrevido decir que vamos a hacer inversiones por un monto sin saber en qué. Entonces, lo que hicimos fue construir un presupuesto con lo que hay en firme el año entrante".
¿Eso quiere decir que la nueva Administración podrá replantear el presupuesto para 2012?
"Si más adelante la nueva Administración vislumbra proyectos distintos que requieran recursos adicionales, será la nueva Junta Directiva quien los apruebe, así como las posibles transferencias extraordinarias con destinación específica que se requieran en el nuevo Plan de Desarrollo Municipal".
¿Qué temas se le quedaron en el tintero y debe atender su sucesor?
"El Grupo EPM debe acomodar su estructura organizacional a las nuevas realidades pues hoy ya tiene 44 filiales, dentro y fuera del país, y hace 10 años no tenía ninguna. De esa manera se ganan sinergias, ser más eficientes y tener más control de estas empresas. Lo otro es dar más énfasis en la parte comercial, unificando su visión desde los distintos negocios y tener más conocimiento de nuestros usuarios. También queda pendiente replantear la Mega a los años 2015 y 2020 como esa meta conjunta para todo el Grupo EPM".
Ya hay nueva Mega del Grupo EPM...
"Esa es otra tarea pendiente. La que se trazó en 2006 para 2015, de 5.000 millones de dólares en ingresos, la logramos cumplir este año gracias al negocio eléctrico con las adquisiciones en los Santanderes y en Centroamérica, principalmente. Telecomunicaciones y Aguas no han cumplido su propia mega, pero van en la senda".
¿Qué retos relevantes tendrá el nuevo gerente?
"Hay una serie de proyectos grandes muy importantes para la región y el país: sacar adelante el proyecto Ituango que va a buena marcha y ahora tendrá dos licitaciones muy complejas del orden de 2.000 millones de dólares, cada una para obras principales y equipos. Deben salir en febrero para empezar ejecución en el segundo semestre. También está ad portas de adjudicarse la construcción de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales del Norte, en Bello. En esos trámites es crucial la transparencia y tomar precauciones para evitar dolores de cabeza".
También se quedó pendiente la construcción de la central Porce IV... ¿En qué va este tema?
"La Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) envió una auditoría donde se certificó que el proyecto no entrará en ejecución y emitió una resolución en agosto pasado, diciendo que incumplimos con la obligación y que se deben hacer efectivas las garantías. Ahora tenemos que demostrar ante un juez, y otras instancias del Estado, que no se pudo cumplir por causas de fuerza mayor el desarrollo del proyecto, debido a la problemática de orden social, política y de ilegalidad que se observa aún en la zona".
¿Pero el abastecimiento de energía del país se garantiza sin Porce IV?
"Es claro que no es necesario que la hidroeléctrica Porce IV deba entrar en operación, pues proyectos en obra como como Hidro-Sogamoso (de Isagen) e Ituango (de EPM) solo tienen comprometida la mitad de su capacidad de generación de generación de energía. Si crece la demanda, hay respaldo suficiente".
De otra parte, ¿cómo resume lo que se vivió para que EPM construyera y operara la hidroeléctrica Ituango?
(Risas). "Se los resumo en dos palabras: Paciencia y prudencia. En ese proceso fue crucial la asesoría de mi predecesor, Juan Felipe Gaviria, que conocía muy bien el proceso y porque el objetivo era sacar adelante ese proyecto y que EPM lo construyera, como se logró".
Ya que va de salida, ¿cuál fue la clave para su exitosa gestión?
"La ruta de EPM es una sola: crecer. Ser rentable no significa ser sostenible, pero ser sostenible sí implica tener que ser rentable. Para eso tenemos cinco piezas de un rompecabezas gigante que hacen a la empresa sostenible: unas megaobras que concentran mucha de la inversión y dan solidez hacia futuro; una internacionalización, fruto de crecer de forma responsable buscando nuevos mercados, más utilidades y, por ende, más transferencias para el Municipio; aprovechar la capacidad financiera de EPM, apelando a fuentes alternas como bonos de deuda y banca nacional e internacional, sin poner en riesgo calificación crediticia, coberturas bancarias y transferencias al Municipio; la cuarta, y más significativa de las piezas es la responsabilidad social empresarial como otro motor que induce el desarrollo en Medellín y Antioquia; y la quinta pieza está en la investigación, desarrollo e innovación para ser más eficientes, ganar en conocimiento. Y todo eso entrelazado es garantía para seguir creciendo.... me voy de esta empresa muy satisfecho".