Histórico

La trocha y el progreso

02 de diciembre de 2011

Llegó una vez al café Ospina Pérez de Federico Valderrama en Sopetrán, un señor muy bien vestido y le dijo:

- Don Federico, me dicen que usted me puede conseguir a alguien que me haga un mandado.

- Claro que sí, con mucho gusto. Dijo Federico y volviéndose a un hombre que estaba sentado en una mesa, le dijo: Véalo ahí está. ¡Hombre Tarranes, hablá con el doctor!

- Señor Tarranes, dijo el forastero. Yo soy visitador administrativo de la Gobernación y necesito que me traiga mañana bien temprano y ensillado, uno de los caballos del municipio para cumplir una diligencia en Monte Grande.

- Está bien dotor. Esa vueltica le vale diez pesitos y me da cinco ya, pa' no comprometerme. Mañana me paga el resto. A las seis en punto estoy aquí con el caballo. Dijo Tarranes.

Al día siguiente no apareció nadie, ni con caballo ni sin él. El visitador se paseaba furioso. Como a las diez de la mañana se apareció Tarranes bostezando:

- Oiga dotor, anoche me trasnoché y no pude madrugar. Vamos a hacer un negocio, perdamos esa platica en compañía. Usté pierde los cinco pesos que me dio y yo pierdo los cinco que me debe.

Con esa desfachatez que da la irresponsabilidad estamos viendo cómo se le incumple a Antioquia en infraestructura de carreteras, puentes y canalizaciones de defensa, por parte del Ministerio de Transportes y Obras Públicas.

A la carretera de Urabá, nuestra salida al mar, la comunicación de Colombia con el puerto más cercano a la capital Bogotá, no le volvieron a dar una palada de tierra, como no sea para sacar los derrumbes que constantemente bloquean el paso a miles de tractomulas, buses y carros particulares. Esa carretera ya no merece ese nombre, volvió a ser la trocha que llamábamos de pequeños cuando el doctor Fernando Gómez Martínez, acompañado de don Gonzalo Mejía, llegó a Turbo a caballo, dejando los vehículos en Pavarandocito, mucho antes de Chigorodó.

Con el cuentico de las "Autopistas de la Montaña" nos tienen transitando por unas trochas como para tanques de guerra, entre derrumbe y derrumbe. Mientras vemos el drama de señoras con pequeños niños sentadas a la orilla del camino esperando que den vía, y el ministro Germán Cardona esperando que se acabe el invierno para invertir los recursos en las vías.

Así le dijo a una comisión de vecinos de Ayapel, cuando se quejaron de los enormes boquetes que abrió el Cauca en Nechí, Antioquia, inundando la laguna de Ayapel y perjudicando a toda la Mojana sucreña. "No podemos hacer nada hasta que no acabe el invierno".

En Antioquia se fue de Invías el doctor Juan Manuel Restrepo y se acabaron las vías. No se les invierte a las carreteras, porque ya vienen las "Autopistas" y porque todavía está lloviendo. Las obras de mantenimiento se paralizaron. La pavimentación de la vía Cañasgordas Boquerón de Toyo se paró sin acabarse, las rocas siguen tapando carretera en La Chorquina, antes de Cativo, el barro cubre la banca en El Madero y El Pital. Por La Llorona en Dabeiba no se puede rodar a más de veinte kilómetros por hora por los huecos.

Vamos a perder ese negocio en compañía: Antioquia se independiza y construye sus carreteras y el Mintransporte se ahorra las "Autopistas de la Montaña".

ÑAPA: La propiedad intelectual es cada vez más irrespetada en nuestro país. No es solo problema de Acinpro y Sayco con los compositores e intérpretes musicales.

Al historiador, cartógrafo y especialista en heráldica, Germán Suárez, el municipio de San Jerónimo no le ha pagado le creación del escudo municipal que están utilizando hace cuatro años. ¿Si los entes oficiales no cumplen la ley, qué les pediremos a los cantineros?