La violencia en Afganistán frena la salida de la ONU
Las esperanzas de estabilidad son lejanas. El terrorismo talibán mantiene su asedio en distintas zonas del país.
Esta semana fue crucial para la seguridad en Afganistán: tropas de ese país y de la Otán mataron a 43 talibanes y destruyeron cuatro de sus bases, y los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU extendieron hasta marzo de 2014 la Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Afganistán (Unama).
Pero los retos para el Gobierno de Hamid Karzai son enormes, en medio del proceso de retiro de tropas que Estados Unidos inició en septiembre de 2012 con la salida de unos 33.000 efectivos, y que concluirá en 2014 con el regreso a casa de los 34 mil que permanecen allí.
En el aire aún flota el interrogante de si el Ejecutivo podrá garantizar la seguridad de los ciudadanos, mientras los atentados siguen a la orden del día y todavía se investiga la muerte de dos miembros de los servicios secretos afganos en un atentado suicida frente a una sede de la agencia de inteligencia nacional (NDS), el mes pasado.
"El mundo islámico está girando hacia sociedades democráticas islámicas, y Afganistán, una sociedad musulmana en más de un 98 por ciento, no riñe para nada con el modelo democrático", afirmó Julián Arturo Zapata, director del Centro Cultural Islámico en Colombia.
Pero el sentimiento contra las tropas occidentales es fuerte en el país, y los centenares de manifestantes que hace una semana hicieron presencia fuera del Parlamento afgano en Kabul para exigir la inmediata salida de las fuerzas especiales de E.U. es sólo una muestra de ello.
Sin embargo, y a pesar de los temores, la primera ministra danesa, Helle Thorning-Schmidt, aseguró que el Ejército afgano se ha preparado más rápido de lo esperado, y añadió que los efectivos del país europeo abandonarán el territorio afgano en el tercer trimestre de este año.
De otro lado, la ONU acordó apoyar las elecciones presidenciales de 2014, prestar apoyo técnico para su realización y fortalecer la "sostenibilidad" del proceso electoral.
Al respecto, el investigador del United States Institute of Peace, Barmak Pazhwak, aseguró a EL COLOMBIANO que Afganistán está maduro para asumir un proceso electoral.
"El país es diferente a otras naciones árabes, no olvidemos que en 1964 introdujo una Constitución que garantizó el derecho a votar de hombres y mujeres", recordó.
Por su parte, el investigador de la American University of Washington, Emilio Viano, se mostró más conservador al decir que "Afganistán se está abriendo más a la democracia, aunque es un proceso lento".