Las adhesiones, nueva realidad política
LA FALTA DE respuestas oportunas de los partidos tradicionales a asuntos claves para el país los debilitaron y hoy, en plena campaña presidencial, el país asiste a una nueva manera de verlos agrupados en torno a temas que son de la agenda vital de los ciudadanos.
Muchos son los que esta semana se han rasgado las vestiduras de cuenta de las movidas políticas de las campañas presidenciales.
La adhesión el miércoles de 53 importantes dirigentes conservadores a la candidatura de Juan Manuel Santos, del partido de la U, es una de ellas, que se suma a la del Partido Verde.
Pero la situación, a la luz del escenario político que hoy se vive no es tan extraña. El bipartidismo en Colombia se acabó, eso es una realidad histórica, coinciden en afirmar analistas políticos como Andrés Mejía Vergnaud y el constitucionalista Juan Manuel Charry.
El desmoronamiento arrancó hace cerca de 12 años, cuando el ex presidente Andrés Pastrana llegó al poder, no en representación de un solo partido; al igual que el presidente Álvaro Uribe Vélez, quien alcanzó el máximo cargo sin partido y gracias a una unión pluripartidista.
"Todo gracias a que cuando cambió la agenda temática del país, los partidos tradicionales no estuvieron a la altura de lo que se requería", asegura Mejía Vergnaud, director del ILP, de la Universidad de los Andes, quien aclara que esto produjo una polarización, en el buen sentido de la palabra, que provocó la reagrupación política diferente a la que hoy asiste el país.
En últimas, el nuevo escenario político que tiene el país es pluripartidista y la nueva reforma política no pudo detener el llamado transfuguismo, uno de los temas principales de la reforma.
Lo que sí logró fue eliminar las figuras por encima de los partidos.
En esta campaña, el país no se divide entre liberales y conservadores, sino entre quienes esperan mantener la seguridad por encima de todo y quienes, además, le apuestan a resolver problemas sociales.
Lo cierto es que Uribe deja establecido el eje de un debate: ¿Cuál es el papel del Estado en la garantía de la seguridad de los ciudadanos?
"Ante esto los dos partidos tradicionales fueron incapaces de reaccionar. Además, las figuras más notables ya no están en esos partidos", destaca el analista Mejía.
Es esta una de las razones por la cual los especialistas consideran que lo que está sucediendo es normal. "Estamos viendo una figura que encarna la respuesta uribista que es Santos", reitera el director del ILP.
Pese a que el presidente del Partido Conservador, Fernando Araújo, advierte que sancionará a quienes cambien de tolda, lo cierto es que esta es una tarea que le corresponde hacer, pero no será posible detenerla.
En la misma línea, Charry también resalta la debilidad de los partidos tradicionales, pero enfatiza que esto es un fenómeno en toda América Latina y advierte sobre la gran elasticidad de los votantes. "El éxito en esta campaña dependerá de las estrategias utilizadas y una de ellas son las alianzas".
A esto también se suma el tema económico. "Los candidatos que saben que no alcanzarán el 4 por ciento de la votación para obtener la reposición harán alianzas y entre ellos también está Germán Vargas Lleras, que aún no ha pedido anticipo de los recursos destinados para la campaña y muy posiblemente haga alianza con Santos antes de la primera vuelta", advierte el politólogo Rafael Nieto y aclara que eso le permitirá a Vargas mantener el Partido en la coalición de Gobierno.
Si así es la primera vuelta, la segunda estará colmada de alianzas, que serán definitivas y sorprendentes porque las movidas políticas dependerán de quien esté en segundo lugar: Mockus o Noemí y para cada uno hay apuestas diferentes. La campaña de Santos tendrá que hacer movidas distintas en cada caso, "y eso modificará el panorama político del país", sentencia Charry.