Histórico

Las recaídas de "el Cebollero"

DESDE SU CAPTURA, en 2008, Alirio de Jesús Rendón libra una batalla jurídica para obtener su libertad por problemas cardiacos. Pero varios jueces rechazaron las solicitudes y dictámenes médicos presentados. La casa por cárcel generó polémica y nuevas denuncias.

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03 de septiembre de 2011

En los últimos cuatro años, Alirio de Jesús Rendón Hurtado entró y salió muchas veces de distintas cárceles de máxima seguridad para ser internado en hospitales. Una enfermedad cardiaca es la punta de lanza de la batalla jurídica para buscar la libertad de este hombre acusado de ser jefe de bandas y de "la Oficina".

En este tiempo pasó de ser empresario de la Plaza Mayorista y uno de los mayores distribuidores de licores a ser conocido con el alias de "el Cebollero", considerado por las autoridades uno de los principales delincuentes del país.

Desde su captura, en mayo de 2008, apareció varias veces mostrando señales de dolor y en los juicios se quejó de dolencias y mareos que obligaron a suspender audiencias y a enviarlo a centros de salud. Así sucedió en 2009, cuando tras salir libre por vencimiento de términos se ordenó de nuevo su detención.

Rendón se entregó en una clínica, donde fue internado varias semanas. Ese día apareció en público con un cuello ortopédico y aquejado, según dijo, por problemas cardiacos. Y el pasado 21 de julio, nueve días después de que por orden del Inpec fuera trasladado de la cárcel de Itagüí a la de Palmira porque, según las autoridades, delinquía desde esa prisión, fue traído a Medellín para una audiencia de un día.

Luego regresaría a la cárcel de Palmira, pero en el juzgado manifestó que se sentía mareado y que le dolía la cabeza y la diligencia judicial fue aplazada. "El Cebollero" volvió entonces a la cárcel de Itagüí.

El más reciente y polémico episodio de esta batalla jurídica se desató hace 10 días, cuando Rendón consiguió que el juez Primero Penal Especializado de Medellín, Humberto Navales Durango, le concediera, el pasado 26 de agosto, la detención domiciliaria mientras termina el juicio en su contra por lavado de activos.

Según el juez, "después de realizar exámenes el 29 de julio y el 12 de agosto de este año tres peritos de Medicina Legal y el Inpec certificaron que esta persona (Rendón) requiere atención especializada y que su enfermedad coronaria isquémica es incompatible con el encarcelamiento".

Ese fallo cita el concepto del médico de Caprecom-Inpec, Ferdinando Muñoz, del 29 de julio: "El interno requiere una posible cirugía de corazón abierto en una institución hospitalaria de cuarto nivel (...) el paciente debe permanecer en un sitio sin hacinamiento, ventilación, con temperatura entre 18 y 25 grados, con suministro de dieta y medicación y cerca a centros de salud de tercer o cuarto nivel".

Pero antes de que se abrieran las rejas y abandonara la cárcel de Itagüí, la noticia de su salida de prisión se regó con rapidez y llegó hasta el Gobierno Nacional. "Juez concedió libertad por problemas de salud 'al Cebollero', cabecilla criminal de Medellín. ¿Se puede doblegar el crimen así", dijo en tono crítico el mismo viernes el ministro saliente de Defensa, Rodrigo Rivera.

Al otro día, mientras "el Cebollero" diligenciaba su salida de la cárcel, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, fue más allá de cuestionar el fallo y pidió investigar el caso: "tienen que revisar cuál es la situación de este delincuente. Y si es verdad que tiene problemas de salud, que para serles franco lo dudamos mucho, que lo envíen a un hospital, pero no que le den casa por cárcel para que pueda seguir delinquiendo".

El pasado miércoles, Rendón salió casi a la medianoche de prisión, cinco días después de la cuestionada decisión que hoy lo tiene en su casa, al igual que al juez Navales (quien le concedió el beneficio), suspendido por tres meses el pasado lunes por el Consejo Superior de la Judicatura mientras se adelanta una investigación disciplinaria por supuesta irregularidades jurídicas para otorgar ese beneficio.

Tanto el Consejo como la Procuraduría, que solicitó revocar la detención domiciliaria, sostienen que pese a que el dictamen médico reconoce que "el Cebollero" está enfermo, no concluye que no pudiera continuar privado de su libertad y recibir el tratamiento que requiere en prisión. Además, que "la detención domiciliaria tiene restricciones y la decisión desconoce los postulados normativos".

¿Enfermedad grave?
No es la primera vez que Rendón busca la libertad con tutelas, Hábeas Corpus y recusaciones para argumentar grave enfermedad y señalar que violan sus derechos a la vida y la salud.

"Me da un infarto, me hacen varios implantes de stents . La falta de medicamentos, el hacinamiento y el estrés del encarcelamiento me han complicado la enfermedad y así lo dicen cuatro dictámenes médicos. Aún así el Presidente y el Ministro de Justicia juzgan a la ligera, quién se hace un cateterismo por deporte", dijo la semana pasada Rendón en medios radiales.

Pero algunos jueces han rechazado sus solicitudes por "inconsistencias" en los exámenes médicos presentados. Así ocurrió en marzo de 2010, cuando el juez Segundo Especializado de Medellín, Tomás Serrano, que lo condenó a 50 meses de prisión por el delito de concierto para delinquir, le negó la libertad condicional.

En ese fallo el juez señala que "se concluye el afán de los médicos legistas y de Caprecom de evitar realizar los procedimientos exigidos para determinar estado de salud en persona privada de la libertad". El Juez se refiere a que, el 12 de diciembre de 2009, un médico internista concluyó que Rendón presenta "alto riesgo cardiovascular", sin realizar una coronariografía, como lo recomendó la Junta Médica del Hospital Universitario San Vicente de Paúl.

Además, el fallo consigna que el dictamen médico forense practicado el 20 de enero de 2010, que señala que el paciente está en estado "grave, incompatible con la vida en reclusión formal", resultó de un examen físico y la historia clínica, desconociendo la coronariografía y el electrocardiograma. "Resulta incomprensible que dicho examen fue realizado por su médico personal", indicó el juez.

Pero no es la única recaída de Rendón en su batalla jurídica. En septiembre de 2010, el Juzgado Cuarto de Ejecución de Penas de Medellín revocó la libertad condicional concedida por un juzgado penal en Bogotá, tras considerar que descubrió falsedad en los certificados que reportan la redención de la pena por "tres quintas partes" cumplidas.

El debate judicial
A las consideraciones médicas sobre el estado de salud real de "el Cebollero" se suma el debate judicial.

Para el juez Tomás Serrano, la condena a 50 meses de prisión que le impuso en 2010 por concierto para delinquir (ya cumplida) se debió a un error en la acusación de la Fiscalía. "La investigación de la Policía lo vinculaba con homicidios, desplazamientos forzados, extorsiones, pero la Fiscalía no lo acusó por esos delitos y lo presentó como un miembro más de la banda 'la Unión' y no como jefe de 'la Oficina'".

Otros funcionarios agregan otra "irregularidad". Según explican, Rendón Hurtado no tendría derecho a beneficios de libertad porque no ha pagado la millonaria multa por la condena como miembro de la banda "la Unión".

"El Cebollero" insiste en que es "inocente" y víctima de una "persecución política" del Gobierno y el alcalde de Medellín e, incluso, que aceptó delitos por "cansancio" del juicio en su contra.

Ahora, un nuevo juez deberá resolver la legalidad del beneficio que hoy tiene a "el Cebollero" en su casa. Y Medicina Legal envió peritos la semana pasada para nuevos exámenes médicos.