Las torres no son suficientes
Chalito, mi vecino, dijo que la Selección Colombia Sub-20 parece más un equipo de baloncesto que de fútbol... Por aquello de la talla.
En medio de su frialdad para hablar del tema porque ni siquiera se emocionó cuando supo que el sorteo había favorecido a los muchachos de Eduardo Lara, perdón de José Hélmer Silva, confesó que ese juego no lo motiva. Y en vez de seguir las incidencias del duelo ante Venezuela, pasó de canal y se quedó contemplando la calidad del tenis del Abierto de Australia.
Sin querer, este aficionado tocó la llaga y coincidió con algunos especialistas que no comulgan con el estilo que practica el seleccionado nacional que, a pesar de clasificarse a la ronda final del Suramericano gracias a la suerte, difícilmente mostrará otra cara porque sus integrantes no tienen la suficiente técnica para cambiar.
Así que Chalito, cuando termine el Gran Slam de tenis, este domingo, tendrá pocas alternativas y seguro terminará haciendo fuerza por Colombia más por amor patrio que por gusto.
En los partidos que restan, las "torres" de Lara y compañía lucharán por el título y por uno de los cuatro cupos para el Mundial de Egipto del presente año, el principal objetivo debido a que Colombia será anfitrión en 2011.
Se quedó la técnica
Norberto Peluffo, jefe de las divisiones menores de Nacional, aseguró que lo primero que hay que mirar en la conformación de un seleccionado es la capacidad técnica de los jugadores, mas no su talla, su biotipo.
El ex jugador de la Selección Colombia, sin embargo, aseguró que no se debería mirar solo a los futbolistas que actúan en el torneo profesional, sino tener en cuenta los torneos aficionados porque allí hay mucho talento.
"La norma del sub-19 de la Dimayor es poco lo que nos beneficia, es más lo que nos perjudica. Por medio de ella se muestran cerca de 25 muchachos, pero por fuera hay 400 o más que merecen oportunidades".
Y puso como ejemplo los elencos que fueron campeones o realizaron destacadas campañas en los suramericanos, como los dirigidos por Finot Castaño y Hugo Gallego, y aquel de Juan José Peláez en el Mundial de Arabia. "No había norma y salían buenos equipos, clasificábamos. Hay que enderezar el camino", añadió Peluffo, al agregar que no por tener mucho tiempo de trabajo, como la actual selección, que tuvo 15 meses de preparación, se juega bien al fútbol.
Carlos Paniagua, campeón con Antioquia en el Nacional Juvenil de 2008, advirtió que el conjunto que está en Venezuela llevó a los deportistas más experimentados. Pero, en su concepto, al plantel "por momentos le ha faltado criterio para manejar la pelota".
Fututo Paniagua dijo que se han sacado buenos resultados, pero que Colombia en esta categoría ha tenido una identidad en la que el fuerte es el manejo de pelota "y eso ha faltado en el Sub-20".