Latinoamérica no será la prioridad
América Latina presenció expectante la posesión del presidente Barack Obama, movilizada más por la magia de la democracia de la primera potencia del mundo que por sentirse directamente aludida por la nueva administración.
La encrucijada en que se encuentra Estados Unidos postergará los asuntos de la región y así lo evidenció Obama desde los primeros 20 minutos como el hombre más poderoso del planeta, durante los que avistó una época de cambio al afrontar los retos que se avecinan y entre los que no figura A.L.
Los conflictos en Oriente Medio y las tensas relaciones con Rusia, China e Irán acapararán los primeros renglones de la agenda en política internacional.
Sin embargo, pese a que Latinoamérica se encuentra lejos del orden de prioridades de E.U. el apoyo se mantendrá estable y algunos analistas, como Jorge Giraldo, decano de la escuela de Ciencias y Humanidades de Eafit, auguran que paulatinamente durante los siguientes cuatro años podría tener más atención de la que tuvo con el ex presidente George W. Bush.
"Las relaciones van a ser muy variadas pero serán importantes en México, Colombia, Brasil, Chile y Cuba, y creo que habrá una línea de roce con Nicaragua, Venezuela y probablemente Ecuador", afirmó Giraldo.
Al ser la seguridad una prioridad de E.U. la creciente oleada de crímenes a causa del narcotráfico en la frontera con México hará que este país sea quizás el que contará con más apoyo durante la administración de Obama.
Colombia, el gran aliado
Con la reciente ola de izquierda en América Latina, Colombia continúa siendo un gran aliado de E.U. en la región y se espera que esta alianza perdure en buenos términos, aunque requerirá un poco más de esfuerzo.
Luis Guillermo Patiño, docente de la maestría en Asuntos Políticos de la Universidad Pontificia Bolivariana, afirmó que la cooperación va a estar determinada por los resultados que Colombia muestre en respeto a los derechos humanos y el reciente escenario de los falsos positivos seguramente afectará la relación entre ambos.
El aporreado país que recibe Barack Obama hará a su vez que temas como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia y Panamá estén relegados por un tiempo.
"El país no debería ponerse terco tratando de sacar el TLC estos primeros meses sino que debería cambiar de estrategia y fortalecer el Atpdea donde hay beneficios en temas arancelarios", aconsejó Mauricio de Vengoechea, consultor político de Newlink Research.
Por su parte, la próxima secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha manifestado la voluntad de E.U. de dar un espaldarazo al Plan Colombia, que solo requiere unas modificaciones, y acompañar al país durante su lucha contra el narcotráfico.
Esto lo tenía claro Giraldo cuando manifestó su perspectiva optimista: "Las relaciones entre ambos países tienen una antigüedad de 80 años y cada vez se han ido fortaleciendo más. No hay tradición ni intención en los demócratas de que eso cambie".