Histórico

Levantan paro de buses en la comuna 13

02 de mayo de 2011

El inicio del diálogo entre las directivas de Conducciones América y los transportadores de la empresa puso fin ayer en la tarde al paro de buses que tenía a pie, desde el pasado viernes, a los usuarios del servicio en los barrios Cristóbal, Belencito, Corazón y Santa Mónica, de la comuna 13.

En total, 154 vehículos de las rutas 200, 201, 202, 204 y 205 del barrio Cristóbal y las busetas del Servicio Integrado de Transporte SIT, volvieron a circular después de tres días de parálisis.

La Policía y la administración municipal desestimaron en principio el señalamiento de falta de seguridad que hicieran los conductores.

"Se desvirtuó, el mismo viernes, que el problema fuera de seguridad y entró a mediarse con la empresa unas dificultades administrativas que se vienen presentando internamente", sostuvo el subsecretario de Orden Civil de Medellín, Juan de Dios Graciano.

El comandante de Policía en la comuna 13, mayor Yefri Triana, señaló que antes de que se llegara al cese de actividades por parte de los conductores, la institución ya venía trabajando contra los extorsionistas del transporte público en el sector.

"El día viernes, antes de que iniciara el paro de transportadores, se estaban adelantando actividades tendientes a ese tipo de controles en los que se pudo individualizar alrededor de 18 personas por estos hechos", sostuvo el oficial.

No obstante, explicó luego que de 30 sospechosos individualizados entre viernes y sábado, solo una persona pudo ser capturada gracias a que hubo una denuncia ciudadana. "Las demás (personas) no se pudieron judicializar por falta de denuncias", agregó.

El mayor Triana destacó el esfuerzo de las autoridades para resolver el tema del denominado cobro de "vacunas", que afecta a los transportadores y se quejó por la falta de denuncias formales para procesar a los presuntos delincuentes.

Por su parte, el subsecretario de Control de Tránsito, Carlos Alberto Marín, advirtió de posibles sanciones en caso de que no se reanudara el servicio.

"Se están arriesgando a que haya una libertad de rutas, a una sanción de parte de la Secretaría de Tránsito por la no prestación del servicio. Entonces entrarían otras rutas a suplir la necesidad de transporte", señaló el funcionario.

Pese a los pronunciamientos, los conductores insistieron en la existencia de una nueva extorsión, que habría detonado el enfrentamiento con las directivas de la empresa, que no aceptaron que se presentara otro cobro por parte de los delincuentes.

Los motoristas señalaron que en total tendrían que pagar a diario 58.000 pesos en el caso de los buses para poder trabajar, producto de tres extorsiones diferentes. En cuanto a las busetas el cobro de vacunas ya llegaría a 71.000 pesos, en pago a cinco grupos.

Los conductores llegaron a pedir, incluso, en una carta dirigida al Ministerio de Transporte y la Secretaría de Tránsito de Medellín, la salida del gerente de la compañía, Juan Guillermo Gaviria. Pero por lo pronto, la apertura a unas mesas de diálogo, devolvió los buses a las calles.