Libertad de Prensa
El premio de la SIP para Andiarios es un reconocimiento que llena de orgullo a la industria porque refleja el compromiso de los medios colombianos con la democracia y la libertad de prensa.
Decíamos ya en un editorial el 23 de octubre que no resulta explicable, salvo en la existencia de regímenes autoritarios o donde la democracia esté en retroceso, que se pretenda restringir la libertad de prensa. Son varios los jugadores que afectan este tesoro de las sociedades justas y protagonistas de su destino.
Para empezar, está el poder político que actúa incluso al extremo de llegar a cerrar y apropiarse de medios no sin antes pasar por maquiavélicas jugadas tributarias y financieras, ofreciendo información con intereses oportunistas, evitando el acceso a la información, excluyendo de ella a quien no le sirva de pedestal promocional, ejerciendo presión desde la publicidad, implementando chuzadas o incluso ejerciendo amenazas a periodistas.
Los intereses comerciales también pueden ejercer presión hacia los medios desde dos ángulos: desde adentro cuando la administración y áreas comerciales presionan la agenda y el manejo informativo, desde afuera, cuando las empresas anunciantes se entrometen incluyendo en su argumento el recorte del presupuesto en la pauta publicitaria.
Otro elemento que afecta la libertad de prensa es la ignorancia. Tenemos en Colombia medios y comunicadores con renombre y tradición periodística que han sobrevivido a guerras, al terrorismo e incluso al asesinato de sus líderes. Sin embargo, cuando la audiencia, sin cuestionarse lo que lee, los argumentos y las fuentes, replica contenidos o insulta irresponsablemente, se vuelve un aliado voluntario en la destrucción -desde el cobarde anonimato con frecuencia- de marcas posicionadas con el trabajo serio y bien intencionado.
Sin hablar de la seguridad, no es agradable sentirse acechado en el oficio, recibir mensajes que advierten el peligro personal que a veces implica buscar la verdad, observar colegas chuzados, amenazados, golpeados y asesinados. Hace tiempo lamentablemente ya los "esquemas de seguridad" acompañan a muchos profesionales en sus rutinas.
El periodismo implica un amor casi obsesivo porque quien lo ejerce está dispuesto a pagar el precio, este precio puede ser muy alto.
Finalmente nosotros mismos como periodistas también podemos llegar a ser enemigos de la libertad de prensa si le fallamos al derecho a la información que constitucionalmente tiene el ciudadano, cuando aligeramos el rigor, fallamos en la interpretación y en el contraste de la información, debilitamos el pluralismo de las fuentes, el análisis y el debate. También nos equivocamos cuando trabajamos desde el ego y no desde la bondad del oficio.
Es muy honroso para El Colombiano ser parte de Andiarios, que liderado por Nora Sanín, impecable profesional y enamorada del gremio, recibió el Gran Premio SIP a la Libertad de Prensa por la campaña Todos Somos Venezuela.
Para esta casa periodística, apoyar con el envío del periodista Nelson Matta, el cubrimiento editorial y periodístico de los hechos de la región en este tema y ser parte de la remisión de 114 toneladas de papel a nuestros colegas en Venezuela es motivo de orgullo porque reafirma lo que soñamos ser desde nuestro código ético. Mientras tanto seguimos esperando claridad del gobierno colombiano sobre lo convenido en La Habana cuando los documentos del acuerdo hacen referencia a la prensa regional y a un compromiso de abrirles espacios a las Farc. Como en la ópera, este es el "segundo llamado" desde un editorial a esa solicitud.
SER EMPRESA PRIVADA COMPROMETE EL ROL QUE DEBEN CUMPLIR LOS MEDIOS HOY
Por alberto aranguibel
Periodista, escritor e investigador venezolano, asesor del gobierno chavista.
La mayor importancia que tienen los medios de comunicación es su rol de transformar la información en conocimiento, pero dentro de la limitante que tienen para alcanzar una objetividad, por su naturaleza privada. Por eso siempre van a obedecer en sus líneas editoriales a la óptica que, incluso de buena fe, tengan sus propietarios.
La búsqueda de la democratización, que llevaría a que el papel de los medios fuera más transparente es el reto más grande que tienen las sociedades en este momento, pues cada vez está más comprometido el rol del medio de comunicación por la limitante tan grande que tienen, en su mayoría, de ser sociedades del ámbito privado. Eso impide que puedan tener un desempeño amplio, y por lo tanto disminuye la naturaleza democrática que deben tener.
Las restricciones a los medios, según los propios medios, no solo son en los países que están regidos por orientaciones progresistas. Con Estados Unidos a la cabeza, todos los países están haciendo debates profundos sobre el rol de los medios porque son la única empresa que hay en el mundo que nació con una naturaleza no regulada por los estados. Todas las empresas privadas están reguladas. Y la regulación no es algo pernicioso, simplemente obedecen al mandato que otorgan las sociedades a los estados para que velen por los intereses del conjunto de la sociedad.