Ligamento cruzado, pesadilla en el fútbol
Dos historias de jóvenes jugadores que padecieron la misma lesión de Falcao. Juicio, paciencia y dedicación.
Uno tiene 24 años de edad y el otro 22. Y ambos luchan por el mismo sueño: consolidarse en el fútbol profesional, carrera en la que ya han dado pasos importantes gracias al talento que les dio la naturaleza.
Coincidencialmente, Álex Escobar y Róger Mauricio Torres son volantes de creación, guerreros de la vida y del deporte que, a pesar de la etapa temporal de convalecencia que atraviesan, luego de ser operados de ligamento cruzado anterior, la misma lesión de Falcao García, dicen que el futuro les espera con grandes oportunidades.
No se conocían, pero en el primer contacto hubo filing. Hablaron de sus inicios y se dieron cuenta de que los dos pasaron por el Envigado Fútbol Club, un reconocido semillero de futbolistas.
En poco tiempo se contaron de sus dolencias, de las cicatrices que dejaron las cirugías, del proceso de recuperación, de los médicos en quienes se encomendaron y en la disciplina que han puesto para estar de nuevo en la competencia.
Hasta tuvieron tiempo para darse ánimo y hacerse recomendaciones, como lo expresó Róger al señalar que en esta etapa de recuperación lo más importante es trabajar siempre con mucha disposición.
"Toda la rehabilitación está en uno mismo, en trabajar bien, pues de lo contrario quizás te vas a sentir mejor pero al momento de volver a jugar el ligamento se puede romper otra vez". Y mirando a Älex a los ojos, agregó: "cada que vaya a terapia hágala de la mejor manera, al ciento por ciento. La idea es que esa pierna afectada quede más fuerte".
La respuesta de Álex no se hace esperar y va cargada de fortaleza y optimismo, pensando en su futuro: "lo que siento ahora son más ganas de trabajar y luchar por la familia, por lo que siempre he querido hacer. Esto es parte del fútbol y hay que aceptarlo y si Dios quiere nos vamos a encontrar más adelante en las canchas".
Álex, con nombre de crac
Escobar es un muchacho trigueño, delgado y alto, y es tocayo del exmediocampista vallecaucano que deslumbró con calidad en el América de Cali.
Su pase es del Deportivo Rionegro, club que ha estado pendiente de la recuperación, le cumple religiosamente con el salario y en el momento de la lesión empezaba a beneficiarse de la creatividad y los goles de este volante nacido en Bolombolo, Antioquia, hace 24 años.
Lleva un mes y ocho días operado y él mismo se sorprende con sus progresos tras la intervención que le hizo el médico Camilo Arango. Recuerda que la lesión sucedió durante un entrenamiento cuando fue a quitar un balón y los taches se le quedaron enterrados en la grama. En el momento de girar el cuerpo se rompió el ligamento de la rodilla izquierda.
Confiesa que tardó diez minutos para levantarse por la intensidad del dolor. Luego de la resonancia, cuando el doctor los reunió y les comunicó el diagnóstico definitivo, fue el momento más duro: "yo quedé en shock, estaba ido, es muy duro quedarse sin jugar porque esta es la vida de uno".
Sabe que debe tener paciencia para retornar con toda su capacidad, como la ofrecida en Envigado, Chicó y Rionegro.
El año 2011 fue etapa la más dura para él, pues luego de hacer toda la pretemporada con Chicó, el presidente Eduardo Pimentel lo marginó cuando ya la mayoría de clubes estaban listos para buscar otra posibilidad.
Se fue a su pueblo y le tocó trabajar en construcción para ayudarles económicamente a sus padres. En 2012 tuvo un nuevo impulso y con su fútbol se ganó un puesto en los ahora Leones de Oriente.
Él, como único futbolista que ha dado su pueblo de las orillas del río Cauca. Admirador de Néider Morantes y Cristiano Ronaldo, dice que no declinará en llegar a equipos grandes y del exterior, además de la lesión. Su niño de dos meses de nacido, Joel Escobar Arenas, y su esposa, son motivos grandes que tiene para luchar por su recuperación.
Fuerza de ganador
Róger Mauricio Torres se nota fuerte y optimista. Operado el mismo día que Falcao García, el 25 de enero pasado, exhibe progresos tras pasar por las manos del cirujano John Bayron Alzate. Su mira está puesta en el segundo semestre, cuando volverá a buscar un lugar en Atlético Nacional, luego de regresar de E.U. donde jugó cuatro años en el Filadelfia de la MLS.
Róger, de 22 años y natural de Barrancabermeja, se lesionó el primer día de entrenamiento del equipo verde en Guarne. Vino a prueba por solicitud expresa del técnico Juan Carlos Osorio, quien le ha hecho seguimiento desde que dirigía el Once Caldas.
"Es duro lo que me pasó, porque era una oportunidad grande de venir a Nacional. Pero ya lo asimilé y lo puse en manos de Dios, hay que cambiar lo malo por lo bueno", relata el joven que también jugó en Alianza Petrolera. Admirador del Pibe Valderrama y el brasileño Ronaldo, ídolos que siguió en su niñez, da ejemplo de tesón y dedicación.
Álex y Róger, quienes viven la misma experiencia de Falcao García tras romperse el ligamento cruzado anterior, luchan en el anonimato por volver a las canchas y sobresalir. Ahí han puesto su futuro.