Histórico

Literatura que escribe historia

EL PASADO SE puede leer fiel a los hechos o en la ficción de las novelas. Hay que comprender la diferencia, pero disfrutar de las letras y los acontecimientos.

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15 de julio de 2010

La literatura también tiene su cuento en la historia. Desde entonces, cuando los poetas le cantaban a la gesta libertadora o algunos escritores de la época escribían de la libertad, de la política, de lo que estaba pasando. La famosa María , por ejemplo, de Jorge Isaacs, que tanto pasa por las escuelas.

Y se hace ahora, también, cuando muchos escritores deciden hacer novela histórica, o muchos historiadores prefieren, fieles a los hechos, contar la historia con esa magia que tiene la literatura.

"Quien se aventure a buscar en bibliotecas y archivos documentos del pasado, encontrará lecturas tan apasionantes como cualquier buena novela histórica", dice la escritora María Cristina Restrepo.

Los escritores que se vuelcan al pasado, que lo revisan, "lo amplifican, no lo describen, sino que buscan interpretarlo y que de alguna forma también enriquecen la historia", según las palabras del escritor Víctor Paz Otero, quien recibió el premio International Latino Book Award , por su novela Las penumbras del General , calificada como la mejor novela histórica de habla hispana.

Y debe ser claro que al ser novela, "finalmente es novela", expresa contundente el periodista y también escritor Rafael Baena. Por supuesto que hay elementos que son de ficción, porque la novela histórica, mezcla eso que es, en efecto, opuesto: la historia y la ficción. Cada escritor prefiere su estilo. Algunos combinan lo real con lo imaginado, otros reescriben la historia y unos cuantos pueden recrear un acontecimiento.

"El novelista pretende dar su versión de algún hecho, circunstancia o personaje del pasado. Busca reconstruirlo de la manera más verosímil recreando un momento, una mentalidad, una visión del mundo. Por su parte, el lector debe tener en cuenta que tiene en sus manos, no un documento histórico propiamente dicho, sino un relato de ficción con visos de realidad histórica", explica María Cristina.

Mientras el historiador está en la obligación de contar, lo más cercano posible, los hechos como sucedieron, el novelista histórico puede contar "las cosas -dice la escritora- tal como habrían podido haber ocurrido".

Eso sí, la historia tiene de novela tanto como de historia. Y las dos pueden ser para derrochar tinta y horas de lectura.