Histórico

Logros académicos

Loading...
09 de septiembre de 2008

Los temas educativos, en especial lo relacionado con la calidad, siempre despiertan susceptibilidades, tanto de quienes administran la educación pública (autoridades y educadores) como de los encargados de formar educadores (facultades de Educación). Esta columna no será la excepción. A finales de julio fui invitado a participar en la Mesa de Trabajo sobre Educación, organizada por el Departamento de Economía de la Universidad de Antioquia y el proyecto Medellín cómo vamos, con la asistencia de la directora general del Icfes.

En la reunión quedó claro que las pruebas Icfes no fueron hechas para medir calidad, me refiero a calidad en un sentido amplio e incluso subjetivo. No obstante, el punto central de mi debate, aunque aceptado con poco entusiasmo por algunos asistentes, era que si bien la calidad no era posible capturarla completamente a través de pruebas estandarizadas, éstas sin duda son un índice del logro académico y en consecuencia no sólo es posible, sino conveniente, evaluar cuáles son los determinantes de dicho logro.

A lo largo de la discusión nos referimos al modo como los atributos familiares, individuales y escolares, incluido el colegio, determinan el desempeño de los estudiantes en el examen del Icfes. La hipótesis subyacente es que el logro académico surge de la interacción conjunta de dichos factores a través de una función de producción educativa. Esta aproximación, desde hace años, ha señalado un camino claro y objetivo, no exento de problemas, para el entendimiento de los determinantes del desempeño de los estudiantes en los colegios.

Numerosos trabajos proporcionan evidencia indicando que si bien los factores escolares, como la infraestructura, los equipos del colegio y el número de profesores por alumno tienen un efecto positivo sobre el desempeño académico, éste tiende a debilitarse al incluir los factores familiares y los atributos individuales de los jóvenes, como la habilidad, la educación de los padres, el ingreso familiar y el estrato socioeconómico, entre otros.

El efecto del colegio es ligeramente perceptible en áreas como el lenguaje, pero muy débil en matemáticas y se acentúa con el paso del tiempo. Cuando comparamos objetivamente el efecto del colegio sobre el logro de los estudiantes de instituciones privadas y públicas, en todas las áreas encontramos un mejor desempeño de las primeras respecto de las segundas. Incluso independiente de la geografía, parece que la regular calidad de la educación pública es un problema generalizado.

Las intervenciones (los recursos) de las autoridades deberán estar más dirigidas a los hogares y la primera infancia y menos a los colegios, los programas de cobertura son importantes, pero sólo si están acompañados con intervenciones tempranas, pues la falta de alimentos y salud, los hogares disfuncionales, producto entre otras cosas del embarazo adolescente y la pobreza, son promesas de un logro académico deficiente, limitando las oportunidades futuras de ingreso a la educación superior, al mercado laboral y a la movilidad social.