Los 21 kilómetros serán al ritmo del Punk
WILBERTO NO ES de los favoritos para ganar, pero es uno de los atletas con más historias en la Media Maratón de Medellín. Tanto que le da para componer y tener su propio grupo musical, además de un look particular. Lo llaman el Punk y correrá este domingo.
Correr y cantar. Así se resume la vida de Wilberto Morelos. Así le puso a su grupo musical. Así se gana la vida este cordobés, uno de los atletas de la Media Maratón.
El Punk, como le dicen por su peinado de cresta, con la mitad negra y la otra rubia, es uno de los atletas más tradicionales de Antioquia. Wilberto, que nació en Córdoba, es uno de los personajes más queridos y particulares, porque además de su pinta, también le mete música al trote.
"Todo comenzó cuando yo tenía unas canciones compuestas, y un amigo de la Liga les puso música con guitarra. Yo me di cuenta de que me iba bien y empecé a pararle bolas. Llevo tres semestres estudiando técnica vocal", explica Wilberto, quien fue de la camada de buenos fondistas que creció hace una década, y de la que hacen parte sus mayores rivales en la calle: Diego Colorado y William Naranjo.
Como el espacio entre carreras se lo permitía, montó un grupo de rock, no pesado, más tirando al pop. Junto a dos Camilo, un Andrés y un Daniel, tiene Correr y Cantar, que resume en dos palabras los que ha sido su vida.
"Llevamos seis meses apenas, pues se me salió un baterista. Estamos empezando, ensayamos en salas de música pues no tenemos todos los instrumentos. Pero sé que es una manera de salir adelante", sostiene el atleta, segundo en la Media de Maicao en esta temporada.
Este fin de semana hará una pausa en la música, y se pondrá los tenis de nuevo. "La Media de Medellín es muy complicada, es una carrera con gente muy buena. Yo voy a salir a dar siempre lo mejor y a ver qué puesto puedo lograr", sostiene Wilberto, quien llegó a ser noveno en 1997, precisamente el año en el que ganó el último colombiano en Medellín (Juan Carlos Gutiérrez).
El domingo el micrófono quedará guardado. El Punk sale a "dementizar" las calles, a punta de zancadas.