Histórico

Los carros de película aceleran en la ciudad

UNA 'FIEBRE' POR los carros de alta gama hace carrera en Medellín entre las marcas 'premium'. Revaluación del peso, mayor oferta y condiciones de seguridad, entre las razones de quienes se hacen al carro de sus sueños.

28 de mayo de 2011

Esos vehículos exclusivos, que transmiten confort, tecnología y mucha potencia, dejaron de ser protagonistas de las películas norteamericanas o europeas y cada vez más se encuentran en las calles de Medellín. De forma creciente, son más los compradores que dejaron de verlos pasar raudos como anhelos imposibles, para volverlos un sueño cumplido.

"Fue mi mayor sorpresa, mi regalo de exclusividad, es el carro del no pero", comenta Rafael Calle, un alto ejecutivo paisa que hace mes y medio, cuando iba a reponer su Fiat, se encontró en la vitrina con el Mito, un Alfa Romeo que a simple vista pensó que valía más de cien millones de pesos, pero al que se hizo por 77,9 millones de pesos.

Ahora, su afición de años por esta histórica marca de estirpe italiana tiene más alientos cuando incluso le piden fotos con su carro, uno de los nueve Alfa Romeo que ya circulan en la ciudad.

Por eso, Calle ya tiene en sus planes comprar el primer Alfa Brera que rodaría por Medellín y que le valdría 175 millones de pesos, un precio que no considera tan alto.

"Me gusta ser exclusivo, creo que es un gen de ese ego que todos llevamos dentro", dice con picardía, mientras contempla el que podrá ser su nuevo "consentido" en la primera vitrina de Alfa Romeo en Medellín, inaugurada el miércoles pasado.

El anhelo de este empresario también lo es de una creciente clientela local, a medida que se amplía el catálogo de opciones de marcas premium como Porsche, Alfa Romeo, BMW, Mercedes Benz y Audi, entre otras, con vehículos con precios que pueden ir de los 60 millones de pesos hasta los 550 millones.

Un mercado creciente
Al consultar a los comercializadores de estas marcas, coinciden en que Bogotá concentra alrededor del 70 por ciento de las ventas de los vehículos de este segmento, pero Medellín se consolida como la segunda plaza del país.

Datos de la firma Econometría, administrador del Comité de la Industria Automotriz Colombiana, señalan que el año pasado se vendieron 705 vehículos de gama alta en la ciudad, y en los primeros cuatro meses de este año, ya salieron de la vitrina a las calles otros 172.

Pero llama la atención que no solo se venden las series más demandadas de las marcas, sino también las joyas de más valor en cuatro ruedas.

Por ejemplo, en Medellín ruedan los seis Audi R8 Spyder que el comercializador nacional de la marca, Colwagen Premium, ha vendido en el país de este nuevo modelo deportivo, con un valor de 550 millones de pesos.

El importador exclusivo de Porsche en Colombia, Autoélite, ya vendió en su vitrina local dos de sus mayores joyas del catálogo en Medellín: el Boxster Spyder, de 235 millones de pesos.

Solo el año pasado, Autogermana facturó 10 de sus exclusivos y potentes BMW-M3, que están entre los 214 y 300 millones de pesos, según las especificaciones que defina el cliente.

Y por los lados de Mercedes Benz, el gerente General de Alemautos, Luis Guillermo Aristizábal, cuenta que "ya tengo 30 cotizaciones de vehículos de más de 250 millones de pesos y tres clientes muy interesados en nuestro SLS, un carro de 395 mil dólares".

Razones de lujo
Pero ¿a qué se debe ese auge de vehículos top de la gama alta en Medellín?

Los gerentes de las vitrinas de marcas de este segmento, coinciden en que ahora hay más condiciones de seguridad en la ciudad y quienes tuvieron el dinero y por mucho tiempo mantuvieron un bajo perfil, ahora lo invierten en los carros que siempre quisieron. Muestra de ello es que ya no son tantos los que piden 'afeitar' los carros, es decir, quitarles las letras que señalan en la parte trasera su serie y, por ende, el valor.

"También la idiosincrasia paisa ha comenzado a cambiar, no solo se trata de atesorar en la medida en que se gana poder adquisitivo, sino también darse gusto con estos lujos", agrega Alejandro Posada, gerente General de Mirafiori Autos, el comercializador de Alfa Romeo.

Además ha pesado mucho en la decisión de compra lo 'gomosos' que resultaron ser los medellinenses por vehículos de diseño sofisticado, máquinas de mucha potencia y alta tecnología que les ofrecen al mismo tiempo velocidad, deportividad, seguridad, comodidad. "Ya buscan un estilo de vida al volante, no solo comprar una marca, sino que tenga su propio sello personal", apunta María Teresa Parra, gerente Regional de Colwagen Premium.

Otra razón para este auge por vehículos aspiracionales toca al bolsillo. La revaluación del peso frente al dólar, de 7,4 por ciento solo en los últimos doce meses, ha hecho más asequibles estos vehículos importados y, a medida que la demanda crece, los pedidos también y las ensambladoras generan descuentos que se reflejan en los precios finales.

"El consumidor paisa hace valer muchos sus pesos y no faltan los que hacen la relación tamaño precio, pero una vez compran el carro tratan de ascender en la serie hacia vehículos de mejores especificaciones y van renovando cada dos o tres años".

Muchos 'gomosos'...
Pero más allá de lo que cuestan estos carros de lujo, también están los declarados compradores emotivos, como un empresario que pidió omitir su nombre por razones de seguridad.

Entre su colección de autos exclusivos que ha importado directamente se cuentan un Ford modelo 1927, un automóvil Lexus de la serie IS que, según él, es el único que hay en Colombia. Y en octubre pasado, cuando pasó por una vitrina en Bogotá decidió comprar el Alfa Spider, un convertible de 165 millones de pesos.

"Así como uno chiquito tenía carritos y soñaba tenerlos algún día de verdad, ahora son mis jugueticos para disfrutar, siempre con discreción", cuenta este hombre de negocios, de 40 años, que reconoce que ya no siente el estigma que hubo antes frente a estos 'gustos' por asociarlos a 'dineros calientes'.

Además, los comercializadores se cuidan mucho de los llamados 'clientes de alto riesgo' para evitar desacreditar la marca. Y más cuando se trata de 'cultivar' un selecto nicho que va desde los habituales presidentes de compañías, hasta sus hijos universitarios o empresarios.

Y no solo se trata de atraerlos con publicidad, pues las estrategias tienen desde invitaciones exclusivas, hasta patrocinios de torneos de golf, siempre con una asesoría de compra que puede tardar varios meses y donde la prueba de manejo es determinante.

"El 80 por ciento de los vehículos son personalizados hasta en los más mínimos detalles de su configuración. Son más de 100 categorías para combinar por el cliente", explica Felipe Gaviria Obregón, gerente del concesionario de Autoélite, importadora de Porsche.

Mientras cada vez ruedan más carros de película por Medellín, a mediano plazo, un acelerador de los alta gama será el desmonte gradual del arancel (hoy del 35 por ciento) de cocinarse pronto el tratado de libre comercio con la Unión Europea.