Histórico

Más control para el ingreso a la U. de A.

13 de marzo de 2009

Las medidas anunciadas ayer por las autoridades departamentales y municipales frente a la situación en la Universidad de Antioquia, están orientadas a tratar de frenar la inseguridad y la violencia, pero en ellas no se hizo referencia a las amenazas de un supuesto grupo paramilitar contra estudiantes del Alma Mater.

Así lo hicieron notar miembros de la comunidad universitaria, tras anunciarse las decisiones tomadas en una reunión ayer en la Gobernación de Antioquia, en la cual participaron el gobernador, Luis Alfredo Ramos Botero; el rector de la U de A., Alberto Uribe Correa; el secretario de Gobierno de Medellín, Jesús Ramírez, y el comandante de la Policía Metropolitana, general Dagoberto García.

Entre las medidas adoptadas figuran la exigencia de carné y cédula a estudiantes, profesores y demás empleados para su ingreso, control más severo a los visitantes, requisas estrictas de vehículos y bolsos a la entrada por parte de la Policía y la empresa de seguridad privada que presta sus servicios a la universidad, y la autorización a la Fuerza Pública para que ingrese "cuantas veces sea necesario" en caso de algún delito.

"Lo que tenemos que crear es una cultura de respeto, para poder tener mínimas garantías de seguridad y convivencia", dijo el vicerrector general, Martiniano Jaime Contreras.

La instalación de cámaras, dentro y fuera del campus, así como la asignación permanente de un fiscal especializado para los delitos que sucedan en la universidad, también están incluidos.

Control a ventas
Las ventas ambulantes y estacionarias dentro de la universidad también se prohibieron, mientras que esta actividad será vigilada por la Secretaría de Gobierno de Medellín en el exterior del campus.

Ayer mismo, funcionarios de la Bienestar de la U. de A., acompañados de representantes de la Personería de Medellín, comenzaron un censo de los vendedores.

"Los que no tengan ningún vínculo con la universidad, se deben ir de inmediato. Si son estudiantes, tenemos en marcha algunos planes para organizarlos o para ayudarlos", aseguró el vicerrector general, Martiniano Jaime Contreras.

Para el caso de los vendedores de minutos de celulares, se busca un acuerdo con las empresas y formalizar el negocio con esos estudiantes.

Respecto a otros vendedores, se tratará de establecer su condición socioeconómica, con el fin de incluir a los que lo necesiten en programas sociales de la Alcaldía o de la universidad. Las que si quedarán prohibidas son las ventas de películas piratas, por ser una actividad ilegal.

Malestar
"La situación es compleja y múltiple y hay que darle tratamiento múltiple, no sólo aplicarle medidas punitivas", dijo un miembro de la comunidad universitaria, que pidió reserva de su nombre.

Agregó que "además del asesinato de esta persona dentro de la universidad, están las amenazas contra miembros de la organización estudiantil y sobre ellas no se dijo nada" en la reunión de la Gobernación.

Sin embargo, fuentes oficiales dijeron que los organismos de seguridad tratan de establecer el origen del correo electrónico en el que se menciona, con nombres propios, a algunos estudiantes de diferentes facultades de la universidad.