Los hermanos Castro abren esperanza a disidentes
GRACIAS A LA mediación de la Iglesia, el Gobierno cubano decidió, a partir de hoy, trasladar a los presos políticos a prisiones cerca de sus familias y lugares de origen. Asimismo, accedió a brindarles tratamiento médico.
Por fin se dio un gesto de buena voluntad del gobierno cubano de los hermanos Castro con los presos políticos de la isla, quienes desde hoy comenzarán a ser trasladados a prisiones ubicadas cerca de sus familias y ciudades de origen. Allí, los disidentes enfermos tendrán derecho a recibir tratamiento médico.
Esta decisión ha sido tomada tres meses después de que el disidente Guillermo Fariñas iniciara una huelga de hambre tras la muerte de Orlando Zapata, símbolo de la disidencia en la isla, quien soportó 86 días sin recibir alimentos.
Para José Díaz Balart, analista cubano de la cadena Telemundo en E.U., ya "era hora de que la presión ejercida tras la muerte de Zapata, los abusos a las Damas de Blanco y el clamor de la comunidad internacional surgiera algún efecto".
La participación de la Iglesia como mediadora fue fundamental para que se llegará a esta determinación por parte de las autoridades cubanas. Así lo confirmó el arzobispo auxiliar de la Habana, Juan de Dios Hernández, quien le comunicó la buena noticia a Fariñas e intentó disuadirlo para que abandone su huelga de hambre.
Sin embargo, el disidente indicó que aunque se alegra por la noticia continuará su protesta hasta que sean liberados por lo menos 10 prisioneros y se establezca una fecha definitiva para la salida de los disidentes restantes.
Díaz Balart explicó que la mediación de la Iglesia es muy importante pero debe haber muchos más gestos de buena voluntad de los hermanos Castro.
"Esto no puede ser una distracción y debemos exigir más de este régimen que tanto sufrimiento le ha causado al pueblo cubano".
Por su parte, el arzobispo Hernández aseguró "que estos son pasos iniciales y habrá que esperar que el Gobierno cumpla con lo que se ha comprometido".
"Seguiremos trabajando por la libertad de todos", dijo el sacerdote.
Hasta ahora el gobierno cubano, liderado por Raúl Castro, ha negado que los detenidos sean prisioneros políticos y los califica como mercenarios al servicio de Estados Unidos y de la "mafia cubano-americana".
De otro lado, Yamilé Llanes Labrada esposa del preso político José Luis García Paneque, y una de las Damas de Blanco, agradeció la mediación de la Iglesia e indicó que esta ha sido clave en las últimas décadas.
"Ha estado presente en el apoyo a los disidentes y el rechazo a la violación de los derechos humanos en la isla", explicó Labrada.
Ahora habrá que esperar si los hermanos Castro flexibilizan otras medidas y si la mediación protagonizada por la Iglesia continúa dando los frutos que la comunidad internacional espera.