Los liberales, sin rumbo definido
EL EX CANDIDATO a la Vicepresidencia hace un análisis sobre el futuro del Partido Liberal y sostiene que no había espacio político en la colectividad para respaldar de manera unánime a Santos o a Mockus en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Con cierta amargura en el alma, pero también con la esperanza de que vendrán mejores vientos políticos, Aníbal Gaviria, ex fórmula vicepresidencial de Rafael Pardo, evalúa lo poco que quedó de la campaña liberal a la Presidencia. La situación es tan compleja que Pardo les abrió la puerta a sus electores para que tomaran el camino que consideraran conveniente.
A los partidos Conservador y Liberal no les fue muy bien en las pasadas elecciones. ¿Están cerca de la muerte política?
"Es muy apresurado decir eso. Los dos partidos tienen más de 150 años de tradición. En esa vida tan larga han tenido dificultades muy grandes. El Partido Liberal, a principios de siglo, estuvo 30 años fuera del poder. Por supuesto esta es una crisis muy grave, una de las más graves que ha vivido el Partido Liberal, pero el partido, si hace las cosas bien, se renueva, se depura y busca interpretar mejor la realidad del país y las necesidades de la gente, tiene mucho futuro. Además porque las ideas liberales tienen un espacio no sólo en Colombia, sino en el mundo entero. ¿El partido no sacó dos millones de votos en las elecciones del 14 de marzo?, Según eso no está muerto y eso sucedió hace dos meses".
¿Qué le propone al Partido Liberal para lograr esa renovación de la que habla? ¿Qué cambios de fondo le haría?
"Renovarse es: nuevos protagonistas, nuevas ideas y nuevos estilos. El partido tiene que depurarse, porque hay personas que le hacen mucho daño y que le dan una imagen de un partido anquilosado, anclado al clientelismo y a los viejos vicios de la política. En ese orden de ideas, el partido tiene que avanzar a la convocatoria y a la ejecutoria de un congreso liberal muy amplio, para que en ese congreso se tomen las acciones y las decisiones necesarias para avanzar en esa renovación y para que se sintonice internamente en forma programática. Creo que hoy el partido no tiene un hilo conductor ideológico y ese hilo conductor lo tenemos que recuperar".
Pardo dejó en libertad a los miembros del partido para respaldar a cualquiera de los candidatos en segunda ronda ¿No habría sido mejor tomar una decisión conjunta?
"Sí, estoy completamente de acuerdo, eso sería lo mejor. La decisión de 'dejar en libertad' no me gustó. Pero, desafortunadamente, en este momento la cuestión no es qué le gusta a uno más, sino qué es más realista, y la realidad es que no había espacio político para tomar una decisión a favor de ninguno de los dos candidatos que quedaron en la segunda vuelta, y que eso hubiera significado el estallido, la división definitiva del partido, porque hay una militancia que quiere estar con el candidato Santos, y hay otra militancia que quiere estar con el candidato Mockus. Nosotros lo que hicimos al dejar en libertad, fue interpretar la realidad actual del partido. Obligar a unos o a otros en una dirección, hubiera sido imposible. Es una decisión muy aburridora, pero creo que en este momento es la única y más conveniente para el partido".
¿El hecho de tomar decisiones por separado no da a entender que el partido se encuentra tan dividido y débil, que no logra ni un consenso?
"Totalmente de acuerdo: estamos divididos y estamos débiles. Es que uno no puede ocultar la realidad y por esa debilidad y división es que no se pudo tomar una decisión monolítica. La política no es de apariencias, es de realidades. Y la realidad es que el partido está en crisis y tiene que salir de ella. Si el partido no hubiera tenido los resultados que tuvo, posiblemente habría podido tomar otra decisión, pero en estas circunstancias es la única decisión posible".
¿Qué planes políticos tiene a futuro?
"Es muy temprano para pensar en el siguiente paso. Llevo ya un año en campaña. Creo que es justo que me dé un descanso, para mí, para la familia. En política es importante dejar que algunos acontecimientos aclaren el panorama. No podemos empezar nuevas campañas mientras no se termine la de presidente. Hay que esperar a que se elija el próximo presidente y que se posesione el Congreso. Eso le va a dar un poco de claridad al panorama de incertidumbre que hoy hay en la política. Y entonces, cuando se hayan eliminado esas incertidumbres, pues veremos cuál es el siguiente paso. Lo que sí tengo muy claro es que tengo un ánimo de servicio con el país y que tengo un ánimo de servicio en la causa de renovación del Partido Liberal, esté donde esté".
¿Le llama la atención la Gobernación o la Alcaldía de Medellín?
"No es que no me suene. Para un antioqueño, ser Gobernador o ser Alcalde de Medellín es uno de los honores más grandes que puede haber. Yo tuve el honor de ser Gobernador y valoro inmensamente esa responsabilidad, que además de ser una responsabilidad con Antioquia, es una responsabilidad con Colombia. Pero lo que no puedo decir en este momento es cuál es mi decisión en torno a esa o a otras alternativas, porque creo que todavía no es el momento. Mucha gente se me acerca en Antioquia y en Medellín hablando de esas alternativas y esas posibilidades, cosa que yo agradezco, pero creo que tengo que mirar todo el panorama regional y nacional con prudencia e ir tomando las decisiones en los momentos oportunos".