Los rastrojos aterrorizan en Chocó
La masacre de siete pescadores de las riberas del río San Juan (Chocó) confirmó la amenaza, cada vez mayor en ese departamento, por la presencia de la banda emergente Los Rastrojos, a la que se atribuye esta matanza, además de otros asesinatos selectivos, desapariciones y desplazamiento forzado de población.
Dos de los siete cuerpos fueron recuperados por habitantes de la zona. Los cadáveres fueron encontrados en el sector conocido como Boca de Chavita, una de las ocho desembocaduras del río sobre el océano Pacífico. De los otros cinco cadáveres aún no se tiene información.
Así lo confirmó a este diario el asesor de Paz del Chocó, Luis Enrique Murillo, quien precisó que los pescadores están desaparecidos desde hace 12 días.
Según el funcionario, los pescadores, pertenecientes a las comunidades negras de la zona del Baudó, fueron retenidos hace dos semanas y obligados a abordar una lancha que se internó en uno de los brazos del río San Juan.
La masacre no es el primer hecho de violencia atribuido a la banda criminal Los Rastrojos, que tiene presencia en la costa del Pacífico chocoana. Al grupo ilegal se suma la guerrilla del Eln, que se ubica en la zona selvática.
El asesor de Paz de Chocó denunció, con base en información de habitantes del Bajo Baudó, que un grupo de Los rastrojos asesinó la semana pasada a un indígena embera en las riberas de un río de la zona.
"Lo mataron y luego incineraron el cuerpo delante de familiares. También violaron a dos menores de edad e hirieron a otro indígena. Eso generó el desplazamiento de al menos un centenar de indígenas a otros resguardos", indicó Luis Enrique Murillo.
Miles de desplazados
Las disputa entre las bandas emergentes (Los Rastrojos y Rondas Campesinas Populares), el Eln y las Farc por el control de rutas de narcotráfico, obligó este año al desplazamiento de más de 2.000 personas. "Pero son más porque hay desplazamiento gota a gota desde hace dos años y los indígenas no se registran y prefieren ir a otros resguardos", aseguró Murillo.
La Defensoría del Pueblo pidió al Gobierno "medidas urgentes", al recordar que en julio pasado lanzó una alerta temprana sobre los riesgos que padecen indígenas y comunidades afrodescendientes, informó la agencia Efe.
"Urgen medidas urgentes y eficaces para garantizar la protección y los derechos de esas comunidades, que padecen los rigores de la confrontación armada en el país", indicó el defensor del Pueblo, Vólmar Pérez.