Magia del Plan 2500, a punto de esfumarse
Aunque mejoró el paso por las carreteras secundarias pavimentadas, entre 2005 y 2008, ahora necesitan una nueva inversión para evitar su deterioro acelerado.
Convertir carreteras pedregosas en vías con buenas condiciones técnicas no se consigue con magia. En el país, el Plan 2500 sirvió para mejorar de manera inmediata la situación de muchos tramos carreteables, pero ahora esa manito que les echaron necesita un gran retoque porque amenaza dejar a esas "cenicientas" sin su galas como al final de un hechizo.
Es el caso de muchas vías intermunicipales pavimentadas en Antioquia entre 2005 y 2008 . La Sociedad Antioqueña de Ingenieros y Arquitectos SAI evaluó entre marzo y julio de este año, según pedido de la Gobernación, 15 de esos corredores, 14 de los cuales fueron intervenidos bajo esa iniciativa coordinada por el Ministerio de Transporte y el Invías.
El recorrido pasó por las rutas: La Ceja-Abejorral, Molino Viejo-Santo Domingo, Versalles-Montebello, Valparaíso-Caramanta, San Jorge-San Roque, San José de la Montaña-San Andrés de Cuerquia, Puerto Boy-Betania, Camilocé-Fredonia, La Piñuela-San Francisco, Ebéjico-La Sucia, Vegachí-El Tigre-Santa Isabel, Manglar- Giraldo, Pinguro-Buriticá, Alto Dolores-Maceo y Bello- San Félix.
Fallas en evidencia
"En general se pavimentaron sitios con problemas geológicos evidentes los cuales según el convenio antes mencionado no deberían haberse tocado", señala el informe presentado al gobernador Luis Alfredo Ramos, firmado por el ingeniero Álvaro Villegas Moreno, presidente de la SAI.
El documento explica que al pavimentar estos tramos "sin los debidos cuidados y estudios previos es probable que los problemas que existían se aceleraran".
Así mismo, detalla la SAI que "en todas las vías intervenidas, no se hicieron modificaciones al diseño geométrico por lo cual se aumentó su velocidad de tránsito pero no así la velocidad de diseño, incrementándose los riesgos de accidentes".
Al respecto recomendaron "ser muy exigentes en la señalización y con las obras de defensa, en las cuales se anotaron falencias".
A lo largo de los tramos evaluados, la comisión de ingenieros de la SAI y el Departamento, con ocasional participación del Invías, detectaron además problemas en el manejo de la hidrología y la geología.
"Hay muros de contención deficientemente diseñados y de dimensiones escasas... en algunos sitios no se observan filtros en sus caras ocultas ni tuberías de drenaje ni oídos adecuadamente distribuidos en las áreas expuestas de los muros que ayuden a disminuir las cargas hidráulicas", resalta el documento.
Lo que falta por hacer
Con el ánimo de que no se pierda el trabajo de pavimentación adelantado en las vías y las mismas no acaben destruidas, la SAI hizo recomendaciones técnicas que corresponde analizar a la Gobernación en cuanto a la gestión de los recursos.
El ingeniero Gustavo Estrada, quien lideró la comisión evaluadora, resaltó que las obras para solucionar los problemas que están deteriorando las vías a paso acelerado deben pasar por estudios en profundidad de la hidrología y la geología en las zonas.
"Se deben construir muros de contención y otras obras tales como cunetas de coronación, tensores, terraceos de taludes, drenes y filtros horizontales en los taludes, obras transversales con disipadores de energía en longitudes tales que eviten la afectación a los taludes inferiores, para terminar con corregir la estructura del pavimento".
Así mismo, Estrada sostuvo que es de vital importancia el mantenimiento periódico de cunetas y obras transversales para cuidar las vías, puesto que no son pocos los daños originados por la obstrucción accidental o deliberada de los colectores hidráulicos.
El ingeniero, secretario técnico de la SAI, anticipó que las tareas son múltiples, algunas de ellas complejas, y requerirán una importante inversión más allá de lo que estimó el plan inicial.
La Gobernación de Antioquia está en la tarea de lograr reparaciones por garantías pendientes de los contratistas y gestionar los recursos para contratar estudios y obras que permitan estabilizar las vías, antes de que terminen de deteriorarse y la magia del Plan 2500 se borre para siempre.