Mamografía, complemento del autoexamen
Palparse no es del todo efectivo. La detección temprana es una combinación de ambas prácticas.
Mientras una se tocaba con frecuencia los senos por si sentía o veía algo raro, la otra simplemente no tenía esa costumbre o por lo menos, no tenía conciencia de hacerlo. No creía que en plena juventud le fuera a pasar.
A Magnolia Toro de Salinas le llegó a los 59 años, un examen médico la alertó. A Alina Mejía Giraldo a los 27 y se enteró por una coincidencia mientras se bañaba.
Magnolia vive en Pereira y Alina, en Medellín, ambas hacen parte de los cerca de 6.500 casos nuevos de cáncer de seno que se reportan anualmente en el país. De esos, alrededor de 2.500 están en Antioquia y de ahí el 33 por ciento son en mujeres menores de 50 años.
Aunque no se conocen, ambas tienen en común además de ser sobrevivientes de cáncer haber sido diagnosticadas a tiempo, cuando la enfermedad aún se podía controlar.
"Cada vez estamos teniendo más mujeres jóvenes con la enfermedad por eso, lo que siempre buscamos es un diagnóstico temprano porque así va a ser más alta la posibilidad de que la paciente esté viva a cinco y diez años", advierte Andrés Ossa, cirujano oncólogo de mama.
Autoexamen vs. mamografía
A Magnolia el diagnóstico de la enfermedad le llegó hace tres años, a través de una mamografía, entre esas que se practicaba rutinariamente desde hacía 13 años y que complementaba con el autoexamen. Ese día el resultado no fue el de siempre: una masa sospechosa terminó siendo cáncer. No obstante, durante la palpación que ella juiciosamente se hacía, la masa no era perceptible.
¿Pero cómo detectar la enfermedad a tiempo? Todas las campañas preventivas que difunden los organismos de salud se refieren al autoexamen de seno como la mejor herramienta de prevención. Sin embargo, ahí hay algo que anotar.
Fernando Herazo Maya, cirujano oncólogo de mama, indica que no se ha demostrado científicamente que el autoexamen reduzca el riesgo de morir por cáncer de seno.
"Las investigaciones que señalan eso no son aplicables a nuestro país, pues la principal dificultad que hay acá es la barrera que tienen las pacientes para acceder a consultas médicas. Están en más riesgo quienes tienen menos acceso a los servicios de salud y llegan con cáncer en etapa mas avanzada. En Colombia el autoexamen permite tener una población más educada, lo que genera un impacto positivo para disminuir los riesgos de cáncer avanzado".
Al respecto Andrés Ossa agrega que el verdadero diagnóstico temprano se hace con imágenes, con mamografía, esa es la mejor herramienta de tamizaje, pero hay limitantes para que algunas pacientes lleguen a la mamografía: el sistema de salud no lo puede cubrir en todas las mujeres.
"Las unidades de mamografía todavía son limitadas en un país como el nuestro. En Europa por ejemplo, el tamizaje a través de este examen alcanza coberturas cercanas al 88 por ciento de su población, en nuestro medio la mamografía no alcanza el 48 por ciento. Por esa razón es que el autoexamen de seno en Colombia se difunde como una alternativa de diagnóstico temprano".
Frente a esta práctica la Organización Mundial de la Salud, OMS, señala que es una forma de empoderar a las mujeres, de responsabilizarlas de su propia salud y de generar conciencia entre aquellas en situación de riesgo.
Ya es rutina
Alina que descubrió los inicios de su enfermedad en la ducha y no tenía como costumbre palparse los senos, ahora luego de cuatro años de haber superado el cáncer tiene el autoexamen como rutina.
"Ese día creo que me toqué más duro de la cuenta y sentí una bola en el seno derecho. Una ecografía señaló la presencia de una masa con células buenas y malas así que el especialista sugirió un examen más especializado. Extrajeron una muestra de tumor y se trataba de cáncer. El tumor estaba encapsulado y por fortuna, no hizo compromisos de ninguna clase".
Que una mujer detecte mediante palpación una masa en los senos implica que tenga un tamaño de alrededor de 1.5 o 2 centímetros, lo que significa que ya se trata de una lesión de importancia.
Esa es la crítica que algunos especialistas le hacen al autoexamen. Mientras que con la mamografía se detecta la lesión cuando aún no se puede tocar.
Así las cosas, no se trata de que una sea mejor que otra, son herramientas complementarias en la lucha contra el cáncer de seno.
"No se puede desestimular a las pacientes para que no se hagan el autoexamen. Lo que hay que explicar es que sirve pero debe ser complementado con mamografía de tamizaje después de los 50 años. Hay que promover el autoexamen como una herramienta útil pero que no es 100 por ciento efectiva", advierte Ossa.
Por su parte, para las mujeres jóvenes el examen médico también es una herramienta de detección importante. "Es ideal que las pacientes, a partir de los 35 años, cuando asistan a consulta le pidan a su médico una revisión, una evaluación de inspección de las mamas", dice Herazo.
Frente al espejo
Palpar los senos, de pie y frente al espejo es la forma más adecuada de hacer el autoexamen. Así se identifican anormalidades en el busto, abultamientos en el pezón, secreciones espontáneas y piel gruesa, de naranja.
El proceso debe hacerse evitando maniobras de pinzamiento y con un ligero movimiento circular por todo el busto para no descuidar ninguna zona. Esta práctica debe hacerse una semana después del período menstrual.
"En el autoexamen las mujeres deben perder el miedo a lo que se puedan encontrar porque la inmensa mayoría de las mamas son irregulares. No hay que tenerle miedo a la enfermedad, hay que meterla en el presupuesto de vida y cuando no se tiene hay que empezar a cuidarse. El cáncer de mama en estados tempranos no tiene probabilidades altas de mortalidad. Bien llevada la enfermedad es manejable", dice Fernando Herazo.
Magnolia y Alina ya superaron la enfermedad. Ambas deben estar en controles de por vida para evitar la reaparición. Sin embargo, hace 15 días a Magnolia le brotó nuevamente una bolita en el otro seno. Por ahora no hay indicios de cáncer sin embargo, está en observación y espera sus resultados.
"Le doy gracias a Dios que me ha dado paz y que no le tengo miedo a la muerte entonces digo, es de esto o de otra cosa que me tendré que morir. No tengo apegos, tengo paz espiritual y veo la muerte como un proceso natural, eso me hace sentir más tranquila".
Magnolia, quiera entonces la Divina Providencia que no tengas que enfrentarte de nuevo a la enfermedad.