Mantas, detalles sutiles
LAS MANTAS DECORATIVAS son accesorios versátiles que pueden acompañar la cama, el sofá o una silla auxiliar. Además de adornar, si el material es apropiado, sirven para dar abrigo.
Es posible que alguien al verlas en una cama o en un sofá piense que quizás fue un olvido del dueño de casa dejarlas ahí, a veces bien dobladas y otras simplemente "tiradas". Sin embargo, puestas adrede, las mantas decorativas son un detalle sutil en los espacios.
Estos accesorios versátiles pueden acompañar los muebles en distintos ambientes de la casa, como la alcoba, la sala o la biblioteca.
María Adelaida Osorio, propietaria de La Habitación, cuenta que su uso es más decorativo. En el caso de la cama, agrega, sirven para darle ese detalle "coqueto" que la haga ver más provocativa.
Sin embargo, también hay una razón funcional y es que "muchas veces las personas necesitan algo a la mano para arroparse cuando están en la cama viendo televisión, comiendo, leyendo..."
Para responder a estos usos, las mantas vienen en diversidad de materiales como lana suavizada, casimir, suade, algodón, satín y chenille, entre otros.
Hay telas que hacen las mantas más decorativas, como el satín, y otras que sí permiten la opción de ser funcionales como, por ejemplo, la lana, el algodón o el chenille, una tela que, apunta María Adelaida, "se comporta fría al tacto pero al usarla genera un poquito de calor".
Tejidas, estampadas, con flecos o sin ellos, en colores neutros y otros más vivos, hay propuestas para todos los gustos y estilos.
Lucen bien aquí y allá
Explica María Adelaida que generalmente las mantas se doblan que queden de un ancho de 40 centímetros. Hay varias formas de ubicarlas. Una de ellas, la más común, es en la parte baja de la cama, a lo ancho de ésta. Si se quiere que la manta caiga a lado y lado, como la colcha, se necesitaría una manta más grande.
Otra forma es doblar la manta y ponerla en una de las esquinas de la cama, incluso se vale acompañarla de uno o varios cojines. El sofá de la sala o una silla de la biblioteca también entran en el juego de las mantas. En el sofá, por ejemplo, se usan o muy bien dobladas sobre uno de los apoyabrazos o tirada encima del mueble, de forma informal, acompañado de unos cojines, sugiere Andrés Ríos, asesor de diseño de Boconcept.
Para María Adelaida, ahora lo que está pasando en el hogar es que ciertos decorativos funcionan en distintos ambientes de la casa. Eso ocurre con las mantas, detalles sutiles para vestir los espacios.