Maradona navega entre amor y rechazos
EL ANUNCIO QUE hizo el técnico de Argentina, de jugar con cuatro zagueros centrales en el Mundial, generó polémica. La credibilidad en el estratega, otrora figura como mediocampista, está dividida en su país. Le falta definir los 23 jugadres que llevará a Sudáfrica.
Nadie hubiese osado discutirlo en sus épocas de fenomenal jugador. Pero ahora, como técnico de Argentina, Diego Maradona despierta amores incondicionales o rechazos viscerales.
Rey del equipo campeón mundial en México 86 cuando burlaba en fila a los que entorpecían su camino, Maradona buscará en Sudáfrica repetir aquel éxito apenas arranque el Grupo B en el que también estarán Nigeria, Grecia y Corea del Sur.
Caminando por arenas movedizas, Argentina pudo sobrevivir a las eliminatorias suramericanas que estuvieron a punto de sepultarla con un equipo vacilante y en el que Lionel Messi no brilló como lo hace en el Barcelona. ¿Culpa de Maradona o de quienes no interpretan su mensaje? De todo un poco.
"Diego tiene claro y va a inculcar su idea cuando junte al grupo definitivo", dijo Nery Pumpido, su compañero en 1986. "El mes previo es definitivo, entre otras cosas para que los compañeros conozcan los movimientos de Messi".
Maradona, de 49 años y cuyos éxitos deportivos se vieron empañados por su admitida adicción a las drogas, asumió como técnico de Argentina en noviembre de 2008, tras la renuncia del poco efectivo Alfio Basile.
Bajo el mando del ex Pibe de Oro las cosas empeoraron. Y la albiceleste, a punto de jugar el repechaje o ser eliminada, se salvó del naufragio con sufridas victorias ante Perú y Uruguay, en este último caso 1-0 en Montevideo cuando un arrogante Maradona disparó groseros insultos contra periodistas que objetaban su gestión.
Mario Kempes, goleador del equipo campeón mundial en 1978, dijo que "en su mente Diego ya tendrá el equipo. Pero va a tener que estudiar, planificar los partidos, y saber cómo quiere que juegue Argentina".
"Hay que ver partidos, estudiar los contrarios y saber cómo querés que jueguen; no es cuestión de repartir camisetas", agregó Kempes.
Una de las críticas más comunes que recibe Maradona es que desde su asunción convocó a 101 jugadores, lo que se entiende como grandes titubeos para formar el plantel de 23 que irá a Sudáfrica.
Poca formación
"Maradona es un fenómeno y en el Mundial lo va a demostrar", dijo a la AP Valentina Florio, ama de casa de 42 años. "A Diego le tienen envidia y por eso lo critican".
José Pederzoli, empleado textil de 46 años, opina lo contrario: "Diego es un desastre y creo que ni siquiera pasamos la primera ronda".
A pesar de algunos sinsabores como el de Estados Unidos 94, Maradona cree que su época de gloria como jugador volverá a repetirla como técnico. "En Sudáfrica vamos a estar muy fuertes", dijo en una reciente entrevista. "Estaremos entre los primeros", afirmó.
A Diego también se le objeta que formula declaraciones entusiastas, pero que no da indicios de sus estrategias. Días después, Maradona pareció responder a sus detractores al delinear parte de su estrategia: no llevará defensores laterales entre los titulares porque considera que cuatro centrales le dan más confianza.
"Para el Mundial necesitamos jugadores versátiles, al ciento por ciento, y que te den garantías", aseguró el entrenador, acotando que saldrá con los centrales Nicolás Otamendi, Martín Demichelis, Wálter Samuel y Gabriel Heinze porque le aseguran una "mayor solidez".
Si a Maradona le va bien, ese detalle podría encumbrarlo como uno de los mejores estrategas del mundo: no hay equipo, al menos de cierta jerarquía, que juegue con cuatro defensores centrales.