Histórico

Marta cuenta la Terecienta

A solas, documental sobre Teresita Gómez. A las 6:30 p.m. en Explora.

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30 de enero de 2013

Lo suyo es el documental de autor. Así lo define Marta Hincapié, abogada, periodista y, claro, documentalista.

El que presenta hoy, A solas, con la pianista Teresita Gómez como protagonista, es el segundo capítulo de una serie de grandes maestros que incluyen a la socióloga María Teresa Uribe de Hincapié, su madre, que tituló Los demonios sueltos.

Luego vino el retrato de Teresita, que se llama A solas, y después el del médico Tanatólogo Tiberio Álvarez Echeverri, que llamó La pena secreta.

Y dice retratos y no biografías porque "no dan cuenta de la vida y obra de los maestros, son más gestos y aspectos que me llamaron poderosamente la atención", explica Marta.

Y de Teresita, cuenta, se quedó con un hecho que le parece fundamental en la historia de la artista: el periodo que ella vivió en el Palacio de Bellas Artes.

"Es que uno podría llamarlo La Terecienta. Érase una vez un Palacio de Bellas Artes, donde se tocaba piano, se esculpía y se pintaba. Vivía allí una niña negra, dejada en adopción a los porteros del edificio... Y ese cuento es recreado por su protagonista, es mucho más hermoso".

Porque lo que se ve en los 35 minutos que dura el documental que se presentará esta noche en el Parque Explora, es la "mirada de una niña a través de las pequeñas puertas abiertas, de los sonidos, del imaginario, del miedo y de la emoción por el tesoro que tiene en ese Palacio."

La música
Y este documental no tiene, quién lo diría, muchas escenas de la maestra Gómez al piano.

Pero sí hay música, porque esta, como lo dice la propia Teresita, fue el cincel que la labró.

"Se oye es ese palacio de Bellas Artes y ese imaginario y universo sonoro que ella pudo haber tenido", explica Santiago Herrera Gómez, director de fotografía de A solas.

Y la maestra toca tres veces: un tema para su madre, Desde el calvario, y al final, interpreta una obra de Chopin.

Y recrea, además, ese momento que la marcó, cuando dio su primer concierto, solo para su padre, una noche hace ya muchos años, en la soledad de las aulas de clase. Tocó El reloj cucú y El soldadito de plomo.

El documental es, finalmente, un viaje al sentimiento de Teresita. "Es más algo emocional o vivencial. Son intercambios, conversaciones, impresiones, recuerdos profundos, sonidos, melodías, largas charlas, tomar vino, té, hablar de otras cosas que hablaban más de ella".